La Opinión de Murcia
Como ya sabrán, Salma, de origen marroquí, fue presuntamente secuestrada, torturada y violada por su captor durante dos años en San José de la Vega, Murcia. La tortura psicológica, física y sexual fue sistemática: el agresor llegó al extremo de descuartizar a su gato frente ella y a amenazarla con que iba a correr la misma suerte que el animal.
Go to News Site