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A veces solo basta una salida nocturna, una ausencia deportiva y un par de mensajes para que se dispare una historia de amor. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con Daniela Sánchez, la hija mayor de Joaquín y Susana Saborido , y Nelson Deossa, centrocampista del Real Betis Balompié, a quienes en los últimos días se ha empezado a relacionar sentimentalmente. Los rumores han crecido a tal velocidad que incluso ha terminado salpicando al terreno de juego. La suplencia del colombiano en varios partidos consecutivos hizo que algunos empezaran a hablar de un supuesto 'castigo' interno por su presunta cercanía con la hija de uno de los grandes símbolos del club. Pero la realidad, al menos por ahora, parece ir por otro lado. Ni Daniela ni Deossa han confirmado ni desmentido de forma directa qué tipo de relación mantienen. Lo que sí han hecho ambos es pronunciarse, cada uno a su manera, alimentando todavía más una historia que mezcla noche sevillana, fútbol, apellido ilustre y una atención mediática que no deja de crecer. Todo comenzó con varias informaciones que apuntaban a que Daniela y Nelson habrían sido vistos juntos disfrutando de la noche sevillana. A partir de ahí, el resto lo hizo el ruido alrededor. La ausencia del futbolista en cuatro partidos consecutivos encendió aún más las especulaciones, hasta el punto de que empezó a circular la teoría de que su situación deportiva podría tener relación con su vida personal. Un relato con todos los ingredientes para dispararse: ella, hija de Joaquín Sánchez, icono absoluto del beticismo y hoy consejero del club; él, uno de los fichajes de la temporada y un jugador sobre el que había depositadas muchas expectativas. Pero lo cierto es que esa teoría ha quedado debilitada por los hechos. Nelson Deossa participó en el segundo tiempo de la ida de los cuartos de final de la Europa League ante el Sporting de Braga, un movimiento que deja claro que, al menos de puertas adentro, sigue contando para Manuel Pellegrini. Daniela, mientras tanto, también viajó a Braga. Desde allí ha compartido desde su hotel e incluso, de ella en el estadio, sin mostrar preocupación alguna por todo lo que se está diciendo. Una forma de estar presente sin dar explicaciones. Aunque ninguno de los dos ha querido pronunciarse de forma directa sobre el supuesto romance, sí han dejado mensajes en redes sociales que no han pasado desapercibidos. Y, en casos como este, a veces una frase vale más que un comunicado. «La gente ya no sabe qué hacer con su vida, pero con la tuya lo tienen todo muy claro», escribió Daniela en Instagram, en una clara alusión a todo el revuelo generado en torno a su nombre. Una respuesta con la que no confirma nada, pero tampoco esconde que está al tanto del ruido que la rodea. Además, la hija de Joaquín compartió parte de la letra de 'Ahora dice', el tema de Chris Jedi con J Balvin, Ozuna y Arcángel, escogiendo justo una estrofa que habla de rumores, fama y relaciones que se convierten en conversación pública. Un gesto medido, pero difícil de interpretar como casual. Nelson Deossa, por su parte, también se dejó caer en redes. «Cualquier cosa hablan ya», escribió primero. Después añadió otra frase con más retranca: «Que hablen bien, que hablen mal, pero que hablen de uno, eso es buena fama». Palabras que tampoco desmienten nada, pero sí evidencian que el jugador está siguiendo muy de cerca todo lo que se está diciendo sobre él. Más allá del rumor sentimental, la gran pregunta para muchos es otra: quién es realmente Nelson Deossa. A sus 26 años, el centrocampista colombiano llegó al Betis el pasado verano procedente de Rayados de Monterrey, en una operación que rondó los 11 o 12 millones de euros y que fue presentada como una apuesta importante del club. Deossa no aterrizó en Heliópolis como un fichaje menor. Su perfil encajaba con lo que el Betis llevaba tiempo buscando: físico, recorrido, potencia, capacidad para romper líneas y una notable pegada desde media distancia. En lo estrictamente deportivo, su irrupción en el Betis había sido prometedora. Participó en buena parte de los primeros encuentros de 2026, pero su protagonismo ha caído en las últimas semanas, algo que ha coincidido con el nacimiento de todos estos rumores. A eso se suma otro ingrediente que ha ido ganando espacio en la conversación pública: su presunta vida nocturna. En redes se ha comentado en varias ocasiones que el jugador habría sido visto en algunos locales sevillanos incluso después de derrotas importantes del equipo. Un relato que, mezclado con la historia de Daniela, ha terminado configurando una narrativa explosiva. Sin embargo, dentro del club la situación parece mucho menos melodramática de lo que se cuenta fuera. Pellegrini no ha hecho declaraciones públicas al respecto, y el hecho de que Deossa esté en la lista para un partido europeo importante desmonta, al menos por ahora, la teoría de una ruptura total con el cuerpo técnico. Para Daniela Sánchez no es la primera vez que su vida sentimental despierta interés. Antes de este supuesto vínculo con Deossa, había mantenido una relación con Javi Sánchez, delantero de la cantera del Betis. Ella misma contó hace unos meses que su padre no encajó bien al principio aquella historia. «Te encerrabas en tu cuarto cuando venía a casa», le reprochó entre risas en 'Capitán en América'. También en enero, durante una entrevista en el pódcast 'La influencia', Daniela aseguraba que estaba «sola, solísima» y recordaba que su última relación, con un jugador de la cantera del Betis, había durado tres años. De ahí que todo este nuevo ruido haya sorprendido todavía más. Lo que está claro es que, estén o no juntos, el nombre de Nelson Deossa ya ha quedado ligado al de Daniela en la conversación social. Y en una ciudad como Sevilla, donde fútbol, apellido y corazón se mezclan con una facilidad asombrosa, eso nunca pasa desapercibido.
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