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Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias llevarían meses juntos: «Se lo pasan pipa y no quieren etiquetarlo» | Collector
Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias llevarían meses juntos: «Se lo pasan pipa y no quieren etiquetarlo»
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Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias llevarían meses juntos: «Se lo pasan pipa y no quieren etiquetarlo»

El beso de Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias dejó de ser un rumor para convertirse en una de las imágenes más comentadas de la crónica social. La portada de 'Lecturas', con ambos besándose por las calles de Madrid, confirmó una cercanía que hasta entonces solo se intuía. Desde entonces, ninguno de los dos ha querido pronunciarse de forma clara sobre su situación sentimental. Ni desmentidos, ni confirmaciones, ni grandes declaraciones. Solo silencio, cierta elegancia… y algún que otro gesto que dice bastante más de lo que parece. Porque mientras los focos siguen puestos sobre ellos, en las últimas horas han salido a la luz nuevos detalles sobre este vínculo que, según se ha contado en 'El tiempo justo', no sería algo reciente ni improvisado. Al contrario: llevarían meses compartiendo tiempo y viviendo esta historia lejos del ruido. Aunque para el gran público todo comenzó con las fotografías publicadas, lo cierto es que, según ha asegurado la periodista Leticia Requejo, entre ellos el acercamiento vendría de bastante antes. «Nosotros hemos visto las imágenes a partir de la revista 'Lecturas' la semana pasada, pero que esto lleva pasando desde hace varios meses», explicó la colaboradora, deslizando así que el beso solo habría sido la confirmación visible de algo que ya llevaba tiempo gestándose. La información añade, además, un matiz que cambia por completo la lectura de esta historia. Y es que, siempre según Requejo, para Maxi Iglesias, Aitana Sánchez-Gijón habría sido «una especie de amor platónico». Una frase que no ha tardado en disparar todavía más el interés en torno a una relación que ha sorprendido incluso a quienes mejor conocen al actor. No es un detalle menor. Porque convierte esta historia en algo más que una simple sucesión de citas. Le da otro fondo, otra intención, otra manera de mirar ese vínculo que nació años atrás al coincidir en Velvet y que ahora, con el tiempo, parece haber cambiado de lugar. Lo que también ha quedado claro es que, al menos por ahora, ninguno de los dos quiere encerrar esta historia en una definición concreta. «Se lo pasan pipa y no están poniendo etiquetas a absolutamente nada», explicó Leticia Requejo en el programa presentado por Joaquín Prat. Esa idea encaja, además, con la forma en la que ambos han manejado la situación desde que salieron las imágenes. No se han escondido, pero tampoco han querido ofrecer explicaciones. Han optado por moverse en ese terreno difuso en el que todo se ve… pero nada se verbaliza. Tal vez por eso ha llamado tanto la atención el gesto de Aitana Sánchez-Gijón en redes. Sin entrar a confirmar ni negar lo suyo con Maxi, la actriz compartió unas palabras del escritor Roy Galán que parecían responder, con delicadeza pero también con firmeza, a toda la expectación generada. «Es llamativo que sea el amor, el deseo o la tragedia ajena lo único que moviliza nuestra curiosidad», arranca el texto que la actriz decidió hacer suyo. Una reflexión sobre el derecho a la intimidad y sobre ese impulso colectivo de exigir explicaciones a una mujer por algo que, en realidad, solo le pertenece a ella. La revista 'Lecturas' reconstruyó varias de las citas que ambos habrían compartido en Madrid. Una de las más significativas tuvo lugar tras una función de Malquerida, la obra que Aitana representa actualmente en el Teatro Español. Maxi acudió como espectador y, según la publicación, el encuentro posterior entre ambos fue de todo menos frío. Primero hubo un «efusivo abrazo». Después, un rato juntos en un bar. Más tarde, un paseo «abrazados y en actitud cariñosa», durante el cual él llegó incluso a besarla en la cabeza. La cita continuó en un restaurante y terminó en la casa de la actriz, donde se produjo el beso que acabaría ocupando la portada de la revista. Días después, según el mismo reportaje, hubo un nuevo encuentro. Esta vez, Maxi habría acudido de noche a casa de Aitana con una botella de vino. Y en otra de las imágenes, ella aparecía paseando con un ramo de flores, una estampa que reforzaba todavía más la idea de que entre ambos existe algo más que una simple amistad. No hay etiqueta, al menos por ahora. Pero sí hay tiempo compartido, gestos muy concretos y una cercanía difícil de disimular. Mientras el interés alrededor de esta historia no deja de crecer, Maxi Iglesias parece estar viviendo toda esta exposición con bastante sentido del humor. Según 'El tiempo justo', el actor ha sido objeto de bromas durante toda la Semana Santa por parte de sus amigos, que no han dejado pasar la repercusión del asunto. «Maxi ha sido víctima de una serie de vaciles durante toda esta Semana Santa por parte de sus amigos», contó Leticia Requejo. Y añadió algo que ayuda a entender el momento en el que se encuentra el actor: «Se lo toma a risa». Quizá porque, en el fondo, ninguno de los dos parece dispuesto a dejar que el ruido exterior marque el ritmo de lo que están viviendo. O quizá porque, precisamente, una de las claves de esta historia sea esa: que no necesita definición inmediata para tener sentido. Sea como sea, lo cierto es que Aitana Sánchez-Gijón y Maxi Iglesias ya no son solo una portada inesperada. Son, a su manera, una de las historias más comentadas del momento. Y, por lo visto, una historia que no empezó la semana pasada.

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