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La Guardia Civil alerta sobre la aparición de la oruga procesionaria en abril y sus efectos: «Un simple contacto puede ser fatal» | Collector
La Guardia Civil alerta sobre la aparición de la oruga procesionaria en abril y sus efectos: «Un simple contacto puede ser fatal»
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La Guardia Civil alerta sobre la aparición de la oruga procesionaria en abril y sus efectos: «Un simple contacto puede ser fatal»

Comienza la primavera y junto a ella regresa uno de los peligros más inflavalorados de la naturaleza. No se trata del polen y tampoco de las lluvias, que a menudo seguirán empañando la temperatura agradable que se puede disfrutar en estos meses. Hablamos de la oruga procesionaria. Este insecto de color pardo y un aspecto peludo no mide más de 4 centímetros. Es pequeño y silencioso, pero en su interior esconde una amenaza a la salud de quienes se lo encuentren durante un paseo por el parque. La procesionaria anida en lo alto de los pinos durante las estaciones de frío. Se desarrolla y cuando llega el buen tiempo, entre febrero y abril, baja de su árbol al suelo para completar su ciclo biológico. Desciende hasta encontrar tierra caliente y húmeda, donde pueda formar su crisálida y convertirse en mariposa llegado el verano. Esta especie de lepidóptero recibe su nombre popular, -la procesionaria- porque realiza ese camino desde el nido hasta el suelo formando una fila con sus compañeras. Con esta estrategia simula ser un animal más grande y reduce el riesgo de ser devorada por pájaros. La Guardia Civil ha recordado en su perfil oficial de la red social X que este animal esconde un peligro serio para la salud de adultos, niños, mascotas o cualquiera que llegue a tocarlo. El usuario @guardiacivil comenta que «mucho ojo en tus paseos». «En abril, las orugas procesionarias bajan al suelo. Un simple contacto puede ser fatal», insiste. La reacción alérgica al contacto de los pelos del animal es instantánea o muy rápida y especialmente grave. Un simple contacto provoca dermatitis urticante, picor intenso, inflamación y, en casos severos, reacciones respiratorias por sus pelos tóxicos. Por eso el primer paso ante este animal es la prevención. La Guardia Civil explica cómo actuar: «Si ves una 'hilera' en el parque o bosque no dejes que se acerque y no las pises -los pelos urticantes se dispersan-». Si todavía no te has infectado, rodea a las orugas y sigue tu camino con la mirada puesta en el suelo. Eso sí, «si hay contacto, acude a urgencias». La primera reacción que se debe tener cuando tocas una oruga procesionaria es lavar la zona con agua y jabón, quitar los pelos con cinta adhesiva y buscar atención médica si hay ampollas visibles o dificultad para respirar. Ante el contacto, es importante no rascarse la zona, ya que esto rompe los pelos y libera más toxinas. Otra recomendación de los expertos es aliviar el picor aplicando frío. Este gesto reducirá la inflamación, así como alguna crema antihistamínica o con corticoides. Ante una reacción grave, como fiebre, problemas respiratorios o inflamación en la cara, se debe seguir el consejo del cuerpo de seguridad y acudir a urgencias.

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