ABC
La promesa de un incremento salarial atado a la recaudación fiscal, anunciada la noche del miércoles por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, chocó este jueves con una realidad de calles movilizadas, advertencias empresariales y el escepticismo de una población que lleva más de dos años con el sueldo mínimo congelado. Mientras el oficialismo intenta vender la medida como un acto de responsabilidad económica, los actores sociales y productivos del país exigen soluciones estructurales que vayan más allá de las bonificaciones. El anuncio, que marca una ruptura con la política de subsidios masivos de la era chavista, no logró desactivar las protestas convocadas para este 9 de abril. Desde tempranas horas, trabajadores, docentes y miembros de la sociedad civil marcharon desde... Ver Más
Go to News Site