Cope Zaragoza
Mientras el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anuncia el inicio de negociaciones con el gobierno de Beirut la próxima semana para desarmar a Hezbolá, la realidad sobre el terreno es muy diferente. En las últimas 24 horas, Israel ha lanzado la mayor ofensiva sobre suelo libanés desde el inicio de la guerra, con un centenar de objetivos bombardeados en apenas 15 minutos. La escalada de violencia ha dejado ya un balance de más de 300 muertos y miles de heridos, en ataques que han alcanzado zonas residenciales densamente pobladas. El programa La Linterna de COPE, con Ángel Expósito, ha recogido el testimonio de lo vivido en un hospital de Beirut a través de Safa Bleik, enfermera y coordinadora médica adjunta de Médicos Sin Fronteras. En una carta, relata cómo el humo blanco y el polvo ocuparon todos los rincones del hospital mientras el personal intentaba atender a una masa de heridos imposible de gestionar. Los primeros pacientes llegaban con graves lesiones en la cabeza y fragmentos de cristal y metal incrustados en sus cuerpos. La sala de urgencias se llenó rápidamente de gente buscando a sus familiares y de heridos que llegaban sin cesar. "Los casos seguían llegando, muchos de ellos críticos", explica la enfermera. El personal recuerda con especial dureza el caso de un joven que "había perdido ambas piernas y tenía un trozo de escombro incrustado en el abdomen. Casi puedo seguir oyendo los gritos de su hermano. Intentamos todo lo que pudimos para estabilizarlo, pero lo perdimos". El colapso fue total en un momento dado, cuando, casi cuatro horas después del inicio del bombardeo, "llegaron unas 20 ambulancias a la vez, había como 50 personas dentro, y todas ellas ya habían fallecido". A pesar de que el sindicato de médicos envió una llamada de auxilio y los especialistas llegaban en oleadas, los suministros se agotaban y las camillas estaban llenas. Desde Beirut, Christian Traconis, coordinador de logística de Médicos Sin Fronteras en Líbano, ha confirmado en el programa de Ángel Expósito la dureza de la ofensiva. "Ayer fue una escalada que incluso mis mismos colegas de acá del estado nacional mencionan que jamás habían visto más de 100 ataques aéreos en un espacio de 20 minutos". Traconis ha señalado que el sistema de salud, ya frágil de por sí, sufre un flujo continuo de pacientes desde el inicio de las hostilidades. El coordinador logístico también ha destacado la falta de abastecimiento y la buena colaboración con otras organizaciones y el Ministerio de Salud para "estirar de la mejor manera posible todos los insumos". Desde Médicos Sin Fronteras, aprovechan para hacer un llamamiento a detener la violencia: "La población civil, el sistema de salud, ya sea paramédicos, doctores, hospitales, son blancos que no están, pero para nada, admitidos. Son demasiadas bajas civiles ya y detener las hostilidades es a lo que estamos llamando".
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