Cope Zaragoza
Días después de anunciar su retirada del bádminton profesional, Carolina Marín ha hablado en 'El Partidazo de COPE' sobre los motivos de su adiós. La campeona olímpica ha calificado la decisión como "la más difícil de su vida", pero al mismo tiempo como "la mejor que he tomado, sin ninguna duda". Un paso meditado y obligado por las circunstancias físicas y mentales. La onubense ha explicado que ha llegado un punto en el que ha tenido que priorizar su bienestar por encima de la competición. "Yo he puesto en una balanza lo que priorizo más en mi vida", ha afirmado, y en esa balanza "pesaba mucho más el lado de la salud". Marín ha recordado que los deportistas viven en una burbuja, pero hay que darse cuenta de la realidad. La retirada es la consecuencia de un largo proceso de lucha contra el dolor. Marín ha revelado el calvario que vivió en los últimos meses, especialmente en Navidad. "Fueron unas navidades duras", confesó, debido a un dolor tan intenso que sentía como si tuviera "un cuchillo clavado en la rodilla". Este sufrimiento le impedía "apenas caminar" y le hacía levantarse y acostarse "coja". El desgaste también ha sido mental. La presión y la exposición mediática la llevaron a alejarse de las redes sociales en noviembre para "pasar tiempo conmigo misma". A ello se suma el duelo por la pérdida de su padre, una herida que sigue abierta. "El 31 de diciembre lloré mucho en mi cama, echando de menos a mi padre", ha compartido con emoción. Mirando al futuro de su deporte en España, Marín se ha mostrado crítica. Lamenta que no se haya aprovechado su era de éxitos para fortalecer las bases: "No se ha creado una buena cantera". Ha señalado a la Federación Española de Bádminton por, bajo su punto de vista, no haber fomentado adecuadamente el deporte. A pesar de su visión, descarta presidir el organismo porque no quiere entrar en política. En lo personal, su futuro inmediato pasa por "disfrutar el presente" y pasar más tiempo con su familia en Huelva. Además, pondrá en marcha un programa de bádminton para 30 niños en su antiguo colegio junto a Yonex. También ha reconocido que la maternidad es un plan que tuvo que aparcar por su carrera y que ahora se abre como una posibilidad: "Sí, por supuesto que sí". Preguntada sobre cómo le gustaría ser recordada, ha dejado claro que su legado va más allá de los títulos. Carolina Marín quiere quedarse "con la niña que ha superado con creces todos los sueños que se podía imaginar que pudiera cumplir". Ahora, sin dolor en la rodilla, seguirá haciendo deporte, aunque evitando el impacto y centrándose en la bicicleta y el gimnasio.
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