Ultima Hora Mallorca
Una sandía discutiendo con un plátano, un kiwi despechado, una naranja llorando por amor. Las frutinovelas pueden parecernos contenido absurdo… pero acumulan millones de visualizaciones.Este tipo de vídeos encaja dentro de una tendencia cada vez más extendida: el brainrot. Se trata de un contenido rápido, repetitivo y fácil de consumir que no exige pensar demasiado. Historias simples, emociones exageradas y una estructura que se puede replicar. ¿Por qué funcionan? Porque están diseñadas para el contexto actual: el scroll infinito. Hoy, el usuario decide en segundos si se queda o sigue pasando. Y este tipo de contenido cumple con todo lo necesario: se entiende al instante, sorprende y genera una mínima curiosidad que retiene unos segundos más. Otro factor clave es el coste.
Go to News Site