Ultima Hora Mallorca
España ya tuvo un problema de chabolismo y, con todos sus defectos, acabó dándole una salida. Eivissa, en cambio, sigue sin resolver el suyo. Y esa comparación resulta incómoda. En los años sesenta y setenta, Barcelona y Madrid se llenaron de chabolas. Llegaba gente de otras provincias porque había trabajo… pero no vivienda. El punto de partida no es tan distinto. La diferencia no está en el origen, sino en la respuesta. Entonces, aunque tarde y mal en muchos casos, el sistema reaccionó de una forma muy concreta: construyó vivienda. Mucha. Rápida. A menudo fea, sí, pero útil. Barrios enteros que cumplían una función básica: absorber población y ofrecer una salida habitacional.
Go to News Site