la diaria
“Yo vivo en esa voz. Alfredo es mi casa” Tenía un perro policía que se llamaba Barullo. Tenía jaulas con pájaros. Tenía una calavera en la biblioteca, y la calavera tenía dientes postizos. Tenía una hija un poco más chica que yo, pero no me acuerdo cuánto más chica. La hija se llamaba Moriana y tenía rulos, creo. La casa tenía un fondo enorme y ahí, o en la cocina, mi madre, mi padre, Alfredo y Nancy hablaban de cosas de adultos, se reía... Continuar leyendo...
Go to News Site