INFORMACION
Cuando una persona recibe un diagnóstico de cáncer, su vida cambia de golpe, sin tiempo para asimilarlo. Pero también lo hace la de quienes están a su lado. Madres y padres, hijas e hijos, parejas o amigos que, sin preparación previa y de un día para otro, asumen el papel de personas cuidadoras mientras intentan seguir adelante con su propia vida. Su labor es imprescindible, aunque muchas veces invisible.
Go to News Site