COPE
La Asociación Sancho Ramírez ha desvelado la historia de los relojes de sol que se ocultan en la fachada sur de la Catedral de Jaca. Gracias a la reciente retirada de un andamio, estos elementos patrimoniales, que datan de hace siglos, han quedado de nuevo al descubierto para el disfrute de ciudadanos y visitantes. Juan Carlos Moreno, miembro de la asociación, ha sido el encargado de explicar los detalles y el funcionamiento de estos singulares medidores del tiempo. Moreno ha explicado que, aunque no hay referencias de la Jaca romana o íbera, es de suponer que los primeros sistemas para medir el tiempo se basaban en las sombras o en el solarium romano. Este último era un tipo de reloj de sol plano, pero presentaba dos grandes inconvenientes. El más evidente es que "cuando no haya sol, claro, el nublado no y por la noche tampoco", como ha señalado Moreno, lo que limitaba su utilidad a los días despejados. El segundo problema era la irregularidad de las horas, que variaban según la estación del año. "En verano las horas son más largas y en invierno las horas son más cortas", ha detallado el experto, explicando la diferencia entre las 15 horas de luz estivales y las apenas 9 horas del invierno. Esto hacía que la duración de una hora no fuera constante a lo largo del año. Ya en la Catedral, el primer reloj, conocido como el canónigo, es muy difícil de localizar a pesar de estar a la altura de los ojos por su gran erosión. Carece de nomón (la varilla que proyecta la sombra) y en él se aprecian tres líneas, una de las cuales marcaba la hora sexta, origen etimológico de la palabra siesta. El segundo reloj se encuentra en una posición más elevada, justo debajo de las campanas, y es más vistoso al contar con "muchas líneas horarias y dos bandas de números". Sin embargo, al igual que el primero, este reloj de sol tampoco conserva el nomón que lo haría funcionar. El tercer y más importante de los relojes es el que se ubica entre los dos ventanales superiores del campanario. Sujeto con cuatro grapas de hierro, este reloj sí está "operativo", pues conserva su nomón y dos bandas con números. Moreno lo ha descrito como "una auténtica pasada, ese es precioso" y ha añadido una de sus grandes virtudes: "Nunca se retrasa". La comarca cuenta con otros relojes de sol en localidades como Asieso, Atarés, Acin, Osia y Villanovilla. Paralelamente a esta lección de historia, la Asociación Sancho Ramírez ha lanzado un reto para celebrar sus diez años en las ondas y más de 500 programas de radio. La iniciativa busca "premiar a los que nos escuchan, sobre todo a los más fieles", dándoles la oportunidad de ganar dos libros sobre la ciudadela de Jaca escritos por el propio Moreno. El desafío consiste en localizar un elemento arquitectónico singular llamado escaraguaita dentro del casco histórico de Jaca. Para facilitar la búsqueda, Moreno ha dado una pista clave: "Es fácil, se ve desde la calle, no te tienes que meter en ningún sitio extraño". Además, ha confirmado que no se encuentra ni en la ciudadela ni en Rapitán. Se entregarán dos ejemplares del libro: uno para el primer oyente de la zona de Jaca que llame y otro para el primero que lo haga desde fuera de la comarca. Los interesados deben comunicar su hallazgo llamando al teléfono de Cope Jaca, el 974 36 36 11, para ser los afortunados ganadores. También pueden ponerse en contacto con el propio Juan Carlos Moreno.
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