COPE
La operación especial de Semana Santa se ha saldado con un trágico balance que ha vuelto a encender todas las alarmas en materia de seguridad vial. Según los datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), 30 personas han perdido la vida en 28 accidentes mortales. Un dato preocupa por encima del resto: el 90% de esas muertes se han producido en vías secundarias, es decir, en carreteras convencionales. Ante esta situación, la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) ha decidido dar un paso al frente. El sector reclama que la formación de los nuevos conductores incluya, de forma obligatoria, prácticas en este tipo de vías, donde se concentra la mayor parte de la siniestralidad en nuestro país. La propuesta es vista con buenos ojos desde la Asociación Provincial de Autoescuelas de Burgos, cuya presidenta, Laura Sedano, también miembro de la CNAE, ha explicado en COPE que la formación actual tiene un enfoque demasiado limitado. "Muchas veces nos ceñimos a la hora de formar a los alumnos los recorridos de examen que hacen los examinadores", ha señalado Sedano, admitiendo que, aunque eso permite "acceder al permiso de conducir", los nuevos conductores no salen "bien preparados para el tema de las carreteras convencionales". Según ha detallado la experta, el objetivo de una buena formación es que el aprendizaje permita tomar decisiones "de forma automática y de forma correcta" ante una situación imprevista. La clave, asegura, es no dudar en momentos críticos, ya que si un conductor "dudas, se crea la situación de peligro". Laura Sedano ha insistido en que el problema no reside en las horas de prácticas o en las listas de espera para examinarse, las cuales "tampoco benefician, pero, la verdad, siendo sincera, no creo que sea un factor determinante". El verdadero foco, según ella, está en la mentalidad con la que se afronta la obtención del carnet. "Nos ceñimos, a petición del alumno, a lo que realmente te exigen en el examen", ha lamentado. Más allá del modelo de formación, las autoescuelas señalan otro factor crítico que contribuye a la alta siniestralidad: el deficiente estado de las infraestructuras. La falta de mantenimiento de las carreteras convencionales es una de las principales preocupaciones del sector. "Las carreteras, es lamentable el estado en el que están", ha sentenciado Sedano. La presidenta de la asociación burgalesa ha sido contundente al afirmar que esta situación "sí que pasa factura a la hora de los accidentes". En este sentido, ha explicado que la provincia de Burgos es una de las más castigadas porque tiene "muchísima carretera convencional y que las carreteras están en muy mal estado". Para Sedano, la conclusión es clara: "el mantenimiento es inexistente". Con el 90% de las muertes concentradas en estas vías, el debate sobre la seguridad vial en España se amplía. Ya no solo se cuestiona cómo se enseña a los futuros conductores, sino también el estado de las carreteras a las que se enfrentan cada día una vez que obtienen el permiso.
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