ABC
Art Cologne Palma. ¡Qué recuerdos!… En 2007 se celebró, en un horripilante pabellón junto al aeropuerto, una primera –y única– edición mallorquina de esta feria, histórica, nacida en 1967, o sea, justo cuando el arte contemporáneo alcanzaba su temperatura máxima, no ya con la multiplicación de las abstracciones, sino con el arte conceptual, el vídeo, la fotografía o la performance. Fue decepcionante, tanto por su conservadurismo cuanto porque no aspiró a ser otra cosa que una feria alemana, esto es: orientada exclusivamente a la colonia alemana. El crack de 2008 impidió incluso que se celebrara otra edición. Y hasta hoy, cuando la potente y dinámica asociación de galerías Art Palma Contemporani (presidida en la actualidad por Fran Reus ), que organiza Art Palma Brunch (evento que acaba de celebrarse y del que dimos cuenta en este suplemento ), la Nit del Art... ve llegado el momento de situar Mallorca en el circuito internacional, consigue un apoyo político unánime –milagro…– y opta de nuevo por Art Cologne y la dirección artística de Daniel Hug (que ha estado dirigiendo la feria matriz durante más de una década). La filial española de la feria aspira, evidentemente, a ser internacional, pero también a fundamentar una personalidad propia en el tejido cultural mallorquín y desde luego, a huir de la experiencia de la 'feria alemana'. En ese sentido, digamos que de las ochenta y ocho galerías que participan en esta 'primera' edición, catorce son mallorquinas, treinta y dos españolas, veintiséis alemanas y el resto de Dinamarca, Noruega, Suecia, Reino Unido, EE.UU., Europa del Este, Corea, Sudáfrica y Sudamérica. Hay algunas cosas que llaman la atención. La feria se organiza en tres niveles y en un espacio arquitectónico espectacular, el Palau de Congressos de Palma, y se recorre perfectamente. Y, en segundo lugar, la premura con la que finalmente se ha preparado esta primera edición ha tenido un curioso efecto, y es que ha deparado una fotografía del arte actual bastante curiosa. Art Cologne Palma es una feria extraordinariamente agradable, con muchísima obra sobre papel, mucho pequeño formato, muchísima pintura, muy poca foto y prácticamente ningún vídeo. Pero no se trata ni mucho menos de un retorno al decorativismo (la última edición de ARCO resultaba por momentos inquietantemente blanda) sino, más bien lo contrario: de una búsqueda de alternativas a cualquier concesión estética que pudiera restarles a la pintura, el dibujo y la escultura –también muy abundante– algo de su pureza expresiva. Esto se ve muy bien en la primera sección que es la de los Proyectos –la han llamado 'Parkour' y donde están, por ejemplo, F2, que lleva a Jonathan Hammer, o la letona Alma, con una serie dedicada a Mickey Mouse de Kristians Fukss; o Russie Klenner (Berlín), con obras sobre papel de gran formato de David Moses. En la sección más clásica, que denominan el 'Gran Saló', están las grandes firmas, como las mallorquinas Baró, Kewenig, Pelaires, Xavier Fiol o La Bibi Reus. Es notoria aquí también, además de la preeminencia de esta pintura visceral, la ausencia de arte político –el saludo nazi de Elon Musk de Kepa Garraza en Álvaro Alcázar es casi la excepción– y aun de arte feminista. Y escasa presencia de los históricos: Picasso, Julio González, Fontana y Miró en Dierking; Baselitz en THK... Superado el 'Gran Saló', sin embargo, un laberinto de galerías en la segunda planta (Enhorabuena Galería, que ya vimos triunfar en ARCO; Alzueta; Jacky Strenz; el erotismo de Particular Ideas; Kleindienst...) acoge las mejores propuestas, como la de Regine Schumann en el estand de Rafael Pérez Hernando ... Y poco más en una feria dedicada al arte emergente que deja un inmejorable sabor de boca.
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