LOS ANDES
El desalojo repentino del refugio municipal en Palmira dejó a una veintena de personas nuevamente en la calle y generó un fuerte rechazo social, político y religioso. Mientras el municipio argumenta que la medida responde a obras de mejora, crecen las críticas por la falta de alternativas y el modo en que se ejecutó el operativo, en un contexto de creciente vulnerabilidad social.
Go to News Site