Cope Zaragoza
La recta final del partido entre el Real Madrid y el Girona ha estado marcada por una jugada de máxima controversia. Con empate a uno en el marcador, en el minuto 88 de partido, Kylian Mbappé ha caído dentro del área reclamando un penalti que el colegiado, Alberola Rojas, no ha considerado como tal, indicando al francés que se había tirado. En una rápida incursión en el área, Mbappé ha sido derribado tras recibir un impacto en el rostro por parte de un defensor del Girona. La retransmisión del partido ha capturado el momento en el que el jugador rival "le ha metido con todo el codo, todo el codo y el antebrazo en la cara", un contacto claro que ha dejado al delantero del Real Madrid tendido sobre el césped. A pesar de las protestas de los jugadores madridistas, el árbitro ha mantenido su decisión inicial. Según se ha desprendido de la retransmisión, Alberola Rojas ha comunicado que no había nada punible en la acción, una interpretación que aparentemente ha sido respaldada desde la sala VAR, desde donde le habrían comunicado que "no hay nada". Sin embargo, para Pedro Martín, el experto arbitral de Tiempo de Juego, la jugada no admite dudas. Tras analizar la repetición, ha sentenciado con rotundidad que la acción debería haber sido sancionada como pena máxima. Su veredicto ha sido claro e inequívoco: "Es penalti; se fija en la parte de abajo y no en la de arriba". El análisis del especialista sugiere que el error del árbitro ha radicado en dónde ha fijado su atención. Según Martín, el colegiado se ha concentrado en la parte inferior de la jugada, buscando un posible derribo o zancadilla, y no ha advertido el golpe con el brazo en la cara de Mbappé, que es donde se ha producido la infracción real.
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