la diaria
Desde hace décadas existe una movida internacional que busca sacar del ámbito de la psiquiatría —y, por ende, de los psicofármacos— los padecimientos mentales, cognitivos y emocionales. Desde estas redes, se buscan alternativas no solo a las internaciones, sino también a diagnósticos que muchas veces no logran dar en la tecla y perpetúan otras formas de malestar. Hay publicaciones, investigaciones y experiencias comunitarias que reivindican el «orgullo loco» como una manera de barrer estigmas y mejorar la calidad de vida. «Y cuando no tenga más delirio... ¿me querrás todavía?», dice uno de los personajes en el cuento «La meningitis y su sombra», incluido en Cuentos de amor, de locura y de muerte , de Horacio Quiroga. El interrogante que carcome a la joven del relato muestra cómo la duda puede morder ante una posible sanación y que quizá una mejora puede ser en otro sentido una pérdida. Para reivindicar una manera ... Continuar leyendo...
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