LA NACIÓN
Durante años, la política se practicó estratégicamente como un ejercicio de precisión: segmentar, identificar indecisos, asegurar cautivos, construir mensajes a la medida. Decir lo correcto, incluso cuando no era exactamente lo que se pensaba. Funcionó. Y en muchos casos, sigue funcionando. Pero algo empezó a cambiar. Hoy, en Colombia, por ejemplo, hay dos fenómenos que […]
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