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Ley del 'silencio' en ERC: el acto de Rufián con Montero eleva la tensión con la cúpula | Collector
Ley del 'silencio' en ERC: el acto de Rufián con Montero eleva la tensión con la cúpula
El Plural

Ley del 'silencio' en ERC: el acto de Rufián con Montero eleva la tensión con la cúpula

El silencio, en política, rara vez tiene un componente neutro. En ocasiones, es puro tacticismo. En otras, evidencia un síntoma. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) se sumerge en el segundo de los escenarios planteados. El acto de Gabriel Rufián e Irene Montero en Barcelona, pese a contar con algunos correligionarios republicanos entre el público, consolida la idea de que algo se ha roto en el paraíso independentista. El portavoz en el Congreso y la dirección del partido hace tiempo que no fluctúan en la misma sintonía. La cúpula de la centenaria formación, interrogada por este periódico, ha evitado cualquier tipo de comentario sobre el plan de su diputado nacional para reunificar a la izquierda bajo una misma bandera. Ley del silencio que choca contra un muro de profundo rechazo que Oriol Junqueras y su guardia pretoriana insisten en exhibir en público. La vía Rufián tiene a Esquerra en un enfrentamiento intestino. En un estado de tensión constante, intensificado por las apariciones en público de su presidente, Oriol Junqueras y los silencios con los que la cúpula despacha el plan entre bambalinas. La consigna en la cúpula independentista es clara: las cuasi centenarias siglas republicanas no están venta. Se evita la confrontación sotto voce, pero la batalla dialéctica se telegrafía ante las cámaras. Al menos de manera unilateral, habida cuenta de que el portavoz del Grupo Republicano en la Cámara Baja elude cualquier enfrentamiento pese a trufar sus intervenciones de constantes llamadas a la unidad de todo el espejo progresista. Y esas demandas incluyen a Catalunya y, por supuesto, a las siglas que le han dado cobijo político durante la última década. Las respuestas de la dirección han sido de lo más explícitas. En semanas pretéritas, el propio Junqueras rechazaba la unificación argumentando que él no había ido a prisión para que Ada Colau fuera "diputada en una lista de Esquerra". Mensaje que la exalcaldesa recriminó al grito de "mansplainning". "No necesito que Junqueras me bendiga", llegó a espetar la ex regidora de Barcelona. Entre cruces de declaraciones, este mismo viernes, llegaba una nueva advertencia directa para la primera espada del partido en Madrid. Lo hacía el portavoz orgánico, Isaac Albert, quien percutía en el portazo a la vía Rufián a través de un mensaje en redes sociales. Un decálogo en el que evitaba cualquier cita a su compañero, pero que cristalizaba las prioridades de las siglas: "Cataluña, su gente, su lengua y sus intereses". Cataluña como frontera política El mensaje choca, no por que suene a novedad, sino por la contundencia de las palabras. El portavoz reivindica Esquerra Republicana como "la izquierda nacional de Cataluña". Dicho de otro modo, el único espacio progresista en la región que vela por los intereses nacionales; evitando al mismo tiempo encasillarse en la "izquierda del PSOE". Albert admite que puede "ayudar", pero no resolverá las disputas del bloque progresista del Estado. "Nuestro compromiso es con el país", insiste. Un decálogo que nace como respuesta al mandato de Rufián para que sea su partido el...

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