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La principal amenaza para los mercados financieros globales no es el régimen iraní ni la tensión geopolítica, sino el sistema de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Esta es la principal conclusión del análisis de José Luis Cava, que advierte sobre un informe "cruel" publicado por la propia institución que podría tener consecuencias devastadoras para la economía. Según el experto, la reacción de las bolsas a la guerra ha seguido el guion esperado y ha generado una oportunidad de compra, mientras el verdadero peligro se gesta en los despachos del banco central. Un informe elaborado por el equipo de doctorados de la Fed ha encendido todas las alarmas. El documento expone una guía para reducir el balance del banco central en una cifra que oscila entre 1,2 y 2,1 billones de dólares. Para comprender la magnitud, Cava lo compara con el volumen actual de reservas bancarias en Estados Unidos, que ronda los 3 billones. Esta maniobra supondría un drástico drenaje de liquidez en el sistema financiero. La ejecución de este plan implicaría que la Fed vendería deuda pública que sería adquirida por inversores particulares, fondos o bancos. El dinero de esa compra "desaparecería del sistema", explica el analista. Como consecuencia, las reservas bancarias se hundirían de 3 a 1 billón aproximadamente. "Si los bancos ven que se hunden sus reservas bancarias, prestan menos, se contrae la oferta de crédito y, si se contrae la oferta de crédito, la economía también lo hace", sentencia Cava. El propio informe de la Fed reconoce la peligrosidad de la propuesta, al señalar que exigiría un trabajo previo de preparación de un año o más y actuar con "cautela". Para Cava, el trabajo es técnicamente impecable, pero no valora adecuadamente la reacción del mercado. Lo califica como "un trabajo ideal, que está considerando un escenario leal y que representa la nostalgia que tienen los bancos centrales de aquellas épocas en las que ellos podían reducir el balance del fed". En el contexto actual, con una deuda pública y privada disparada a nivel global tras la pandemia, la idea es "impensable". Según el analista, el sistema necesita liquidez para renovar la deuda, y una contracción como la que plantea la Fed hundiría el sistema financiero global, encarecería los tipos de interés y provocaría un "colapso". Mientras el foco se posa sobre la Fed, el analista sostiene que Donald Trump ya ha conseguido sus objetivos utilizando el conflicto con Irán como "pretexto". Según su argumentación, Estados Unidos ha salido "claramente beneficiado". Las interrupciones de exportaciones de helio han perjudicado a los fabricantes de chips y semiconductores asiáticos, mientras que EE. UU. es el principal productor mundial. Lo mismo ocurre con los fertilizantes, cuyas restricciones de exportación desde la zona en conflicto han perjudicado a la India, lo que favorece el objetivo de Trump de "vender productos agrícolas estadounidenses a la India". Además, las empresas energéticas norteamericanas han ganado "una fortuna" con la subida de los precios del petróleo, beneficios que podrían destinarse a la reconstrucción de la infraestructura energética de Venezuela. Cada día que pasa, el régimen iraní pierde influencia, poder y capacidad de negociación con Estados Unidos, asegura Cava. A medida que los países buscan fórmulas para sortear el paso por el estrecho de Ormuz, la capacidad de presión de Irán disminuye, lo que le aboca a una negociación. El rescate de un piloto estadounidense en territorio iraní con ayuda local revela la debilidad de Teherán, que tiene que estar "como loco por negociar". Desde el punto de vista de los mercados, el conflicto bélico no es la mayor preocupación. Históricamente, en las guerras, el S&P 500 suele caer del orden del 10% o 15%, lo que ofrece una oportunidad de compra. Este guion, según Cava, "ya lo ha marcado", por lo que el suelo de la corrección podría estar "muy cercano". El pánico vendedor, reflejado en la encuesta de la Asociación Americana de Inversores Individuales con un 51% de bajistas, confirma que "se ha cumplido el guion" de "meter el miedo a la peña para que venda". Los datos macroeconómicos refuerzan esta visión. El analista subraya que no percibe grandes tensiones: "yo no veo que la inflación se haya disparado y, lo más importante, la rentabilidad del bono americano se ha girado a la baja". Incluso el precio del petróleo, a pesar de los augurios de una "bomba energética", ha retrocedido desde la zona de 108 dólares, mostrando una clara pérdida de impulso alcista.
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