COPE
El temple y la buena técnica del diestro salmantino Manuel Diosleguarde han sobresalido en la segunda corrida de la Copa Chenel, celebrada este sábado en Miraflores de la Sierra (Madrid). El torero ha paseado la única oreja de la tarde, puntuando así en el certamen taurino. El diestro charro ya realizó un trasteo de mucho mérito al primero de Pedraza de Yeltes, un toro flojo de remos al que ayudó manejando perfectamente el trazo y las alturas para sacarle lucimiento. Sin embargo, su trabajo se alargó en exceso y no contó con la colaboración del astado en la suerte suprema, por lo que llegó a escuchar dos avisos antes de ser ovacionado. La oreja la cortó al quinto, de Flor de Jara, que también se mostró flojo y con escasa entrega. A base de buen oficio, Diosleguarde acabó por extraerle pases muy estimables y lo mató de una buena estocada, de la que salió encunado pero con la espada en todo lo alto, lo que le valió para pasear una oreja de peso. Por su parte, el torero de la localidad, Alejandro Chicharro, pudo haber paseado algún trofeo de no haber sido por su falta de efectividad con la espada, que lastró su balance final. Estuvo firme con el desclasado tercero de Pedraza de Yeltes. Pero donde el torero local demostró su proyección y evolución en su toreo fue con el sexto, un 'santacoloma' de Flor de Jara algo débil, al que sostuvo con suavidad para aprovechar su clase en buenos muletazos. Hubo ritmo y dimensión en los muletazos que firmó por ambos pitones. Toreó a cámara lenta Chicharro, que de nuevo la espada le jugó una mala pasada y lo que iba camino de triunfo quedó en una vuelta al ruedo. El cartel lo completaba el peruano Juan Carlos Cubas, que se presentaba como matador de toros en España tras veintidós años de alternativa. Se extendió de más en sendos trasteos de escasa convicción y ajuste ante dos astados manejables, y fue silenciado en ambos turnos.
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