Collector
Ángel Gómez de Ágreda: «En la guerra, estamos empezando a tomar decisiones masticadas antes por la IA» | Collector
Ángel Gómez de Ágreda: «En la guerra, estamos empezando a tomar decisiones masticadas antes por la IA»
ABC

Ángel Gómez de Ágreda: «En la guerra, estamos empezando a tomar decisiones masticadas antes por la IA»

Ángel Gómez de Ágreda es coronel del Ejército del Aire y del Espacio en la reserva. Piloto militar de transporte y paracaidista, es experto en inteligencia artificial, ciberseguridad y guerra cognitiva. Analiza todos estos elementos en su nuevo libro, 'Un mundo falaz' (Ed. Ariel), pero avisa de que es mucho más lo que está aún por descubrir. «Algunos países van a permitir que la inteligencia artificial sea la que tome decisiones», avisa. —Es experto en IA o guerra cognitiva, ¿en el futuro serán elementos mucho más determinantes? —Lo que estamos viendo es un incremento de las capacidades de la tecnología para definir cómo es el mundo. Cada vez vemos menos el mundo a través de los sentidos y más a través de los sensores. Cada vez nos llega más información procesada y la verdad que nos llega tiene cada vez menos que ver con la realidad. Cuanto mayor vaya siendo la capacidad para procesar los datos y generar nuevas realidades, mayor va a ser la distopía y la desinformación en la que vivimos. —Esa información estará procesada con una intencionalidad. —La desinformación nunca es casual, siempre es estratégica. No buscas crear un relato simplemente para contar una película, sino que hay un mensaje y una finalidad. No siempre es darte una forma de pensar sino que muchas veces es destruir una forma de pensar, contrarrestar otro relato. Pero eso siempre se hace a propósito. Ahora mismo hay una suerte de connivencia entre los poderes estatales y los de las empresas. —¿Esos sesgos quién los decide? —Lo hemos visto muy claramente cuando Trump crea Truth Social para introducir sus propios sesgos en esa red social, cuando Elon Musk compra X es para introducir sus propios sesgos… Las plataformas han pasado de ser un sitio que nos absorbía mucho tiempo porque discutíamos entre nosotros a un sitio en el que el discurso nos viene dirigido por el algoritmo. Dirigido hacia unos valores o unos intereses concretos. —¿Es la desinformación o la manipulación la mayor arma en manos de los gobiernos? —Más que desinformación yo lo diría como construcción de relatos. Los gobiernos y las grandes empresas lo que están haciendo es generar el mundo en el que vivimos. De manera que lo van acomodando a cómo nos sentimos cómodos o cómo conseguir nuestros votos o nuestro dinero. Es lo más preocupante que hay porque nos impide ver la realidad. Estamos viviendo fuera de esa realidad en la que tendríamos la libertad para escoger lo que hacemos. —Usted es coronel del Ejército del Aire, ¿cómo influye todo esto en la geopolítica y en los conflictos bélicos? —Completamente. La inteligencia artificial o la desinformación no solamente sirven para hacer guerra psicológica contra tu adversario o engañarle, sirve también para generar el conflicto o para conseguir salir o no salir de esa guerra. Ucrania está construida en torno al relato de un lado y de otro. Se saldrá cuando vayan modificando los lados su relato para hacerlo converger hacia una zona en la que haya solape. —En el libro habla de la pereza mental de los ciudadanos. ¿Cómo hemos llegado a esa pereza mental que favorece todos estos fenómenos? —Es bastante fácil. En todas las tecnologías digitales es más fácil llegar a esa pereza mental porque colocan a golpe de clic cualquier recurso que haya. Te van poniendo las cosas lo suficientemente fáciles como para que tengas que hacer un esfuerzo para hacer el esfuerzo de entender. Ya son muchos esfuerzos y por lo tanto la tendencia es a dejarse ir. — ¿Qué papel va a tener la inteligencia artificial en el futuro de la configuración mundial? — Pues probablemente vamos a ver cómo se van a externalizar muchas decisiones en la IA, algunos países van a permitir que la IA sea la que tome decisiones. Eso nos va a generar no solamente una pereza cognitiva sino también una pereza política, para qué vamos a complicarnos la vida votando, elaborando un programa cuando en realidad la IA lo puede hacer de una forma más ágil y en cualquier momento. — ¿En un conflicto bélico puede llegar la IA a decidir dónde atacar o qué enemigo abatir? — En la guerra lo que está ocurriendo ya es que las decisiones, lo hemos visto en Gaza y en Ucrania, los aspectos éticos relacionados con la IA cuando llega el momento de actuar acaban dejándose muchas veces de lado. Estamos empezando a tomar decisiones por parte de los humanos pero masticadas previamente por la inteligencia artificial; con tiempos de reacción por parte del humano que pueden ser de segundos. Si delegamos esa decisión estamos convirtiendo al humano en un chivo expiatorio que simplemente asume la responsabilidad de una decisión que ha tomado una máquina. — ¿Hacia dónde avanzamos? ¿Aumentará esa delegación en las máquinas o hay una conciencia de la necesidad de no eliminar al humano de la ecuación? — En el aspecto militar el humano es fundamental porque la guerra es un acto político, no tiene ningún sentido que se peleen dos máquinas o dos ejércitos de máquinas. El humano por lo menos va a seguir teniendo el papel de víctima. En el aspecto político yo creo que vamos a una hibridación, vamos a generar ciborgs mitad humanos y mitad máquinas donde el factor decisivo va a ser qué autonomía dejamos al humano. — En España la mayor crisis política la provocó la existencia de Pegasus en los móviles de miembros del Gobierno — Pegasus es un ejemplo temprano de estos sistemas. Pegasus fue una de las tecnologías que hay, cada vez hay más y más sofisticadas. Ahora no necesitan ni siquiera tener infiltrado tu teléfono para obtener la información que quieren de ti. Mientras dependas de tecnologías e industrias de terceros países de alguna manera vas a estar siempre en manos de esos países. — Es lo que ahora pretendemos alcanzar con la denominada autonomía estratégica. ¿Es posible este objetivo? En el libro es muy crítico sobre los objetivos de aumento del gasto en defensa. — Una cosa es que tengas unos objetivos y unos intereses que defender. Lo primero que tienes que definir es qué quieres defender. A nivel europeo no existen unos intereses comunes. Primero hay que definir qué quieres defender y después las herramientas para alcanzarlos. El ciclo actual creo que está basándose más en tener las herramientas y luego ya veremos qué hacemos con ellas. Primero saber qué queremos hacer y buscar las herramientas que necesitamos para hacerlo.

Go to News Site