El Plural
Ecologistas en Acción Alcobendas-Sanse junto a la Plataforma vecinal Dehesa viva de San Sebastián de los Reyes, denunciamos la deriva insostenible del urbanismo impulsado por el Partido Popular, tanto en la Comunidad de Madrid como en el Ayuntamiento de San Sebastián de los Reyes. Su modelo de desarrollo no es el de una ciudad del siglo XXI, sino el del pelotazo especulativo de los años 80: más hormigón, más beneficios para los grandes promotores y cero planificación ambiental, social ni sanitaria. La insistencia del PP en recalificar hasta el último metro de suelo protegido responde a una lógica antigua y depredadora, que ignora la emergencia climática, la salud de los vecinos y el derecho a una vivienda digna. El proyecto estrella de esta política es Cerro del Baile, donde se proyectan 3.664 viviendas sin un estudio de impacto acústico actualizado - pese a que las nuevas rutas de Barajas sobrevuelan la zona - y sin una evaluación honesta de su impacto en la movilidad, el medio ambiente o la calidad de vida. El marco jurídico del desastre: las leyes Ómnibus de Ayuso Para entender cómo es posible que se pretenda construir en espacios naturales protegidos, en vías pecuarias o bajo pasillos aéreos sin control, hay que mirar el entramado legal que el gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha ido tejiendo desde 2021. Hablamos de las llamadas leyes Ómnibus, un conjunto de reformas legislativas que, bajo la excusa de la "simplificación administrativa" y el "impulso económico", han desmantelado décadas de protección medioambiental en la Comunidad de Madrid. Desde 2021, el Gobierno regional ha aprobado tres leyes Ómnibus que han modificado en bloque decenas de normas ambientales y urbanísticas, muchas veces en plenas vacaciones de Navidad y con plazos de información pública ridículos —en algunos casos de solo siete días hábiles— que hacen imposible una participación ciudadana real. ¿Qué han hecho estas leyes? La Ley 11/2022, la primera gran Ómnibus, modificó prácticamente toda la normativa ambiental madrileña: la Ley del Suelo, la Ley Forestal, la Ley de Vías Pecuarias, la Ley de Evaluación Ambiental y las leyes de los Parques Regionales, entre otras. El resultado ha sido devastador: Desprotección de espacios naturales: se ha permitido construir donde antes no se podía, relajando los controles y eliminando garantías procedimentales. Ataque a las vías pecuarias: la modificación de la Ley 8/1998 de Vías Pecuarias ha abierto la puerta a que estos caminos históricos —que son de dominio público y deberían estar protegidos— sean ocupados o incluso desafectados para usos urbanísticos. En municipios como San Sebastián de los Reyes, esto supone una amenaza directa para nuestras vías pecuarias, que podrían ser engullidas por el hormigón de Cerro del Baile y otros desarrollos. Proyectos de "alcance regional": se ha otorgado al Consejo de Gobierno la potestad de declarar cualquier proyecto como de "alcance regional", lo que permite construir en cualquier tipo de suelo, incluso el protegido, sin pasar por los controles municipales. Es la puerta giratoria para el pelotazo urbanístico. Campos de golf y grandes instalaciones...
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