EL MUNDO
Esta médico natural de Talavera de la Reina, pero que residía en Huelva, donde ejercía desde hace cuatro años, recibe a EL MUNDO casi tres meses después del accidente de trenes de Córdoba. Acaba de solicitar el alta voluntaria. Va en silla de ruedas, tiene múltiples roturas óseas y sabe que tendrá que volver a pasar por quirófano. Permite a este periódico narrar su relato en primera persona. Arranca así: "El accidente fue como un fogonazo. Comenzamos a dar vueltas de campana..." Leer
Go to News Site