ABC
Habla desde la libertad que le otorga una holgada mayoría absoluta en tiempos de hecatombe electoral para su partido. Emiliano García-Page (Toledo, 1968) niega la financiación irregular del PSOE, pide asumir responsabilidades y se revuelve contra el poder de los partidos minoritarios que condicionan la política nacional y la han abocado al bloqueo absoluto. —¿Un Gobierno que llegó al poder con una moción de censura a la corrupción queda comprometido cuando tiene un exministro sentado en el banquillo por corrupción? —Cualquier gobierno está comprometido ante la ciudadanía cuando tiene casos de corrupción, independientemente del origen. Eso puede agravar la situación, si además el PSOE siempre ha llevado a gala la honestidad como una cuestión esencial. No voy a entrar nunca en la trampa de empatar con otros en corrupción. Es una situación dolorosa la que están protagonizando exmiembros del partido, dirigentes y ministros, pero está en estudio judicial. —Hay una responsabilidad judicial, pero también una política. ¿Considera que se ha asumido por parte del PSOE y del Gobierno? —Es llamativo ver lo que decíamos cuando estábamos en la oposición y lo que hacemos cuando estamos en el Gobierno. Que se llegue a los tribunales tendría que ser lo último, pero el uso y abuso de la judicialización hace que cuando algo entra en los tribunales se dejen de hacer otros análisis y todo se resume en lo que diga un juez. —¿Es verosímil que un presidente esté al margen de lo que hacen sus ministros? —Sí, perfectamente. Quien está delinquiendo no va contándolo, quien hace cosas mal se cuida de que no se enteren y disimula, esa es la lógica del delincuente. Dicho esto, si el delito es continuado y forma parte de un comportamiento habitual es más difícil no enterarse. —¿Cree que Pedro Sánchez no sabía nada? —No lo sé, no conozco los intríngulis, pero cabe esa posibilidad. Es normal que se niegue conocer el delito, porque hacerlo significaría un punto de complicidad penal. Sí, es verosímil, te puede pasar. El debate es si no enterarte comporta también algún tipo de responsabilidad. —La responsabilidad 'in vigilando'... —Ese es el debate. Unas veces ha interesado la teoría de la responsabilidad 'in vigilando' y otras no, depende del papel en el que se esté: si se está acusando o se está uno defendiendo. Es triste eso. —Usted conoce a Ábalos, a Koldo, a Cerdán. ¿Sospechó algo? —Con Santos, no; lo digo abiertamente. Yo he tenido poca relación por motivos que todo el mundo puede intuir. No he sido muy frecuentado por esta gente, no he formado parte de ningún círculo de confianza, de amistad, a mí siempre me han mirado de reojo. Esto tiene su pequeña ventaja. De Santos, no lo pensé; a Koldo prácticamente no le conocía y de Ábalos, tenía un concepto de cómo aprovechar la vida heterodoxo. Es posible que se sospechara más, pero eso no tiene por qué comportar ningún tipo de delito. Muchas de las cosas que se están sabiendo realmente son atroces, incluso si me apuras macarrónicas. —Dos expresidentes autonómicos —Torres y Armengol— contrataron con la trama de mascarillas. ¿A usted también le ofrecieron material? -Sí, sí, se nos ofreció a través de fórmulas indirectas. —¿A través de Koldo? -No, no, si hubiera llamado, no habría tenido directamente la posibilidad, ya estábamos muy prevenidos algunos. El que me tengan manía me ha protegido. Llegó indirectamente y se pasó el filtro. La oferta era defectuosa, defectuoso el material y se rechazó. —¿Por qué el PSOE no se querella contra personas como Leire Díez? —El PSOE tenía que tomar acciones judiciales contra gente como Leire Díez, porque va hablando en nombre del PSOE, es un problema ya de protección del honor y eso no se puede permitir. Gente que ha ido hablando en nombre de altos cargos, del presidente del Gobierno… Si Leire Díez hubiera hecho en mi nombre algo de eso, yo me hubiera querellado contra ella. —¿Por qué no lo hacen? ¿Hay algo que temer? —No lo sé, yo lo he pedido porque sería una forma bastante clara de marcar distancias y no alimentar ningún tipo de ambigüedad. No hay que tener ambigüedad ninguna con este tipo de comportamientos. —¿Cree que el PSOE se ha financiado irregularmente? —No. Creo que si ha habido algo, es lo contrario, que se ha robado al PSOE. No creo que haya causa de financiación ilegal. A lo sumo, y sería muy grave, puedo entender que alguien haya utilizado las finanzas del PSOE para blanquear. No creo que vaya a ver en los movimientos económicos del PSOE (financiación ilegal)… sería enormemente triste y grave que eso pasara. Eso sería tremendo. —El PSOE solo ha ganado cinco de las últimas 23 elecciones. ¿Cómo se acaba con esta tendencia? —Es evidente que por este camino no se acaba, porque si hay algo ya es rodaje suficiente como para saber a dónde conduce esta deriva. Es evidente. —¿Cree que se ha mirado demasiado a Cataluña, dejando de lado al resto de España? —Yo no puedo criticar que se le preste atención a Cataluña, otra cosa muy distinta es confundir Cataluña con algunos catalanes. El problema es que en España nos estamos acostumbrando a que manden las minorías y la democracia es el gobierno de las mayorías. Es evidente que aquí unas pequeñas minorías, que solo miran por lo suyo, están condicionando por completo la política general. Esto es lo que no tiene un pase y lo que está agotando la paciencia de la ciudadanía. —El Gobierno ni siquiera tiene ya esa suma de minorías en el Congreso. ¿La legislatura está agotada? —El Gobierno no se mantiene porque tenga una mayoría, se mantiene por la ausencia de una mayoría en contra, que es distinto. Lo que no existe es una mayoría para desalojarlo, para una moción de censura. —¿Un Gobierno que no pueda aprobar unos Presupuestos tiene que convocar elecciones? —Todos los políticos que conozco han dicho eso, pero lo han dicho cuando gobernaban otros. Yo al presidente del Gobierno le escuché por activa y por pasiva decir que Rajoy tenía que dimitir por no aprobar un Presupuesto. —¿Y usted qué cree? —Hay que ver las circunstancias, no es lo mismo no tener presupuesto un año por circunstancias como el covid o si mañana hay una grave crisis económica que impide tomar decisiones que no sean de emergencia… puede haber excusas, pero no es lo que está pasando. Lo que está pasando ahora mismo es un cerrojazo absoluto, un bloqueo al Presupuesto y, en general, a casi toda la labor legislativa. Este es un Gobierno vegetativo, se ocupan las instituciones pero realmente hay muchas dificultades para sacar adelante las cosas. —¿Qué le ha hecho más daño al PSOE: la corrupción, los pactos con independentistas o los casos de acoso a las mujeres? —El problema de fondo es que los ciudadanos no piensen que se puede pactar con cualquier cosa y luego se puede hacer cualquier cosa. Hay un lema en política bastante antiguo que dice que el que está dispuesto a hacer cualquier cosa por el poder, quiere el poder para hacer cualquier cosa. —¿Hay jueces haciendo política? —No, esos comentarios solo vienen cuando los políticos se ven en los tribunales. Recuerdo que este Gobierno ha pactado con el PP el Consejo General del Poder Judicial y el Tribunal Constitucional, y llegó al Gobierno como consecuencia de una gran sentencia del Tribunal Supremo contra el PP por corrupción. Por consiguiente, si están haciendo hoy política, entonces la estaban haciendo cuando el caso Gürtel. Está un poco traído por los pelos todo. —¿Existe 'lawfare'? —El 'lawfare' es un invento de Puigdemont y lo que es grave es que haya terminado habiendo una ley en España que en su prólogo dice que lo que hicieron los jueces en relación con el 'procés' independentista es 'lawfare'. ¿Pero cómo no se van a sentir ofendidos? —¿Cómo ve al expresidente Zapatero con las informaciones sobre Plus Ultra? —No tengo información de la vida más privada ni de Zapatero ni de casi nadie. Siempre he visto a Zapatero como una persona muy apasionada por el voto, capaz de hacer muchas cosas por conseguir votos, con más raza política, pero la verdad es que siempre le he conocido como muy poco apasionado por el tema del dinero. Si ahora aparecen estas informaciones, supongo que le tienen que llevar a una cierta preocupación. —¿Debería volver el rey Juan Carlos definitivamente a España? —Yo no veo ningún inconveniente, a España podría volver cuando quiera. Creo que es indisociable la figura de Juan Carlos, la persona, de su figura de rey. Su dimensión personal es muy reprobable en muchos aspectos, pero ha sido un gran rey para España. En cualquier caso, haga lo que haga tiene que ser para ayudar a la Corona, a su hijo y, por consiguiente, a España. —¿Cree que Carles Puigdemont volverá a España antes de las elecciones? —Sí, lo gordo ya lo hizo el Tribunal Constitucional con la ley de amnistía y el propio TC ha dicho que antes del verano estará la sentencia. Va a ser muy fuerte para el PSOE y para muchos votantes del PSOE ver a Puigdemont volver. —¿Se volverá a presentar en 2027 como candidato del PSOE? —Estoy en un proceso personal y además familiar de reflexión con este tema. Tiene que llover mucho políticamente en España para tomar esa decisión.
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