Faro de Vigo
El opositor Péter Magyar necesitaba arrasar en las urnas para destronar al ultranacionalista Viktor Orbán y acometer el desmantelamiento del aparato creado por quien ha sido el primer ministro de Hungría durante 16 años. Lo logró con creces: su partido, Tisza, tendrá 138 de los 199 escaños, más de dos tercios de la Cámara, los necesarios para revertir, como ha prometido en campaña, el "régimen Orbán", como lo denomina. A Fidesz, el partido hasta ahora en el poder, le quedan apenas 54. Completará la composición de un Parlamento exclusivamente derechista Nuestra Patria, de la derecha más extrema.
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