Collector
El emotivo recuerdo que Juanma Castaño dedica al niño de 11 años asesinado en Villanueva de la Cañada: "No hay nada peor en la vida" | Collector
El emotivo recuerdo que Juanma Castaño dedica al niño de 11 años asesinado en Villanueva de la Cañada:
Cope Zaragoza

El emotivo recuerdo que Juanma Castaño dedica al niño de 11 años asesinado en Villanueva de la Cañada: "No hay nada peor en la vida"

El jueves de la semana pasada, la localidad madrileña de Villanueva de la Cañada fue trístemente noticia por un suceso que conmovió al país: un niño de 11 años fallecio tras ser apuñalado por otro joven de 23 años. Este domingo, una jueza de Móstoles decretó prisión preventiva para el joven detenido como presunto autor del apuñalamiento. El director y presentador de El Partidazo de COPE, Juanma Castaño, ha dedicado un emotivo recuerdo hacia el pequeño asesinado al tener relación la familia del mismo. En un artículo que se puede leer también en El Comercio y en ABC, Juanma señala lo siguiente: "Seguro que han visto, leído o escuchado estos días la noticia de David, el niño de 11 años asesinado a puñaladas por la espalda en un centro cultural de Villanueva de la Cañada. David era el hijo de Gaby y Ancuta, una pareja rumana asentada desde hace muchos años en España con un comportamiento social ejemplar, intachable. Gaby tiene las llaves de mi casa. Es un manitas de esos que siempre tiene soluciones para los torpes como yo. Es un currante eficaz y dispuesto, que ha ido creciendo poco a poco a base de la confianza de todas las personas que en algún momento hemos tenido la suerte de coincidir con él. Todos estamos rotos. No encontramos explicación al terror que se ha cernido sobre esta buena gente y sobre todos los que les conocemos. No hay nada peor en la vida que lo que les ha pasado a Gaby y a Ancuta. No hay nada más injusto y más doloroso. Nada volverá a ser lo mismo sin ese pequeño portero de fútbol alevín, jugador de ajedrez, que sólo estaba asistiendo a la clase de inglés de los jueves por la tarde. Escribo estas líneas y pienso en el primer mensaje que le envié el viernes por la mañana a Gaby cuando me enteré de la noticia. No se pueden imaginar las vueltas que se le dan a las palabras que se pueden pronunciar en esos momentos. Es increíble como tiembla la mano y el corazón late rápido. Como dudas si es mejor un whatsapp o una llamada, y como el miedo a derrumbarte te lleva a juntar unas letras que no sirven para nada. «No tengo palabras. Nunca os dejaremos solos. Dime si puedo ayudarte en algo». Eso fue lo único que fui capaz de arrancarle a mi incapacidad. Después, lees para saber lo que ha ocurrido, pero evitas poner la tele. No me creo que la persona que todos los lunes me visita en casa y me enseña a cuidar de un pequeño jardín esté en el centro de la plaza de Villanueva de la Cañada recibiendo un homenaje porque han matado a su pequeño. La pena es tan grande, tan mayúscula y tan salvaje que no hay lugar ni para la ira. No sabes cómo se reacciona ante este tipo de acción cometida por una persona con un 70% de discapacidad diagnosticada. Culpas al sistema, como siempre, pero ya es tarde. Ya no hay nada que hacer. Llorar, arropar a esos padres y a los dos hermanitos, más pequeños aún, que tienen el imposible papel de alegrar la vida de los que se han quedado. Hace más de siete años que está en libertad el asesino que sesgó la vida del niño de 6 años Borja Solar, en el Parque Isabel la Católica de Gijón. No sé como estarán esos padres, no quiero pensar lo que habrán sentido todos estos años y también estos días, si es que aún ven las noticias. Yo me he acordado mucho de ellos. Aún hoy, 22 años después de su desgracia no sabría qué palabras emplear. A Gaby, al menos, podré abrazarle".

Go to News Site