Cope Zaragoza
Tenía 64 años. Era colombiana pero vino a Córdoba con su hermana hace casi tres décadas. Llevaba años sufriendo el acoso de su marido, a pesar de estar separada de él. Y se cansó hace cuatro días. El pasado viernes decidió denunciar. El Juzgado impuso una orden de alejamiento a su ex pareja, que vivía en el piso de arriba del mismo bloque. Entró en el Sistema Viogen evaluada con riesgo medio, pero las medidas de protección han fallado. Esta mañana, una hora antes del juicio en el que ambos estaban citados para ratificar la denuncia, Tulia moría asesinada a machetazos después de que este hombre, de 65 años, la acorralase en el portal. Después, el hombre se atrincheraba en el portal utilizando gas pimienta para evitar la entrada de los servicio de emergencia y de la Policía Nacional. Esta tarde, la Plaza de la Juventud del barrio de la Fuensanta se ha abarrotado de gente condenando lo sucedido y llorando la muerte de Tulia Esther. Su hijo, Alejandro, pedia que su asesinato no se convirtiese en un número más: "La justicia no funciona, así que, por favor, que su muerte no se quede en un número o un conteo más, que sirva para cambiar algo, por favor..." lloraba su hijo. Su otra hija, Lili -ambos en la veintena de edad- también ha dedicado unas palabras a su madre, "no es posible que una persona con la vitalidad que tenía mi madre haya muerto por culpa de que ese hombre salió a la calle después de ser arrestado", alegaba. La hermana de Tulia llegó a Córdoba hace 30 años de la mano de su hermana, que la acompañó para que hiciera un Doctorado de Derecho Internacional. "Este desgraciado se le cruzó en su camino. Desde que estuvo con él ha sido una mujer maltratada. Siempre se la apoyó, pero volvía. Siempre estaba encima de ella". Tulia fue diagnosticada de un cáncer en diciembre de 2024, cuando se mudó a vivir con su hermana un periodo de tres meses mientras se recuperaba de la operación. Después volvió a su casa "porque no tenía otro sitio", cuenta su hermana. Ella vivía en el piso de debajo de su presunto asesino. "Y no la dejaba en paz. Siempre que salía con sus amigas a hacer senderismo la acosaba. Su grupo de senderismo la estaba salvando. Pero él no la dejaba. Luego le pedía que la perdonase, ella no lo hacía, y eso le enfurecía aún más", explica. Sus vecinos han pedido solidaridad en situaciones como esta, en la que dicen, ha fallado el sistema, pero también la sociedad. "Cuando escuchemos algo raro al otro lado de la pared, hay que actúar, hay que hacer algo", decía una de sus vecinas. La Policía continua investigando lo sucedido a la espera de que el presunto asesino pase a disposición judicial. De confirmarse el asesinato por violencia de género, Tulia sería la primera víctima cordobesa en lo que llevamos de 2025 y la número 17 en España.
Go to News Site