ABC
Había expectación. Mucha. Porque si algo ha conseguido Rosalía en su gira LUX es convertir un momento aparentemente íntimo en uno de los grandes espectáculos de la noche. Ese 'confesionario' previo a 'La perla' ya no es solo una pausa en el concierto: es un fenómeno. Y en su primer baño de masas en el Palau Sant Jordi, la artista no falló. Tampoco la invitada elegida. Porque fue Yolanda Ramos quien se sentó frente a ella, al otro lado de esa cabina de madera convertida ya en icono del show. Y lo que vino después fue exactamente lo que el público esperaba: una mezcla de humor sin filtro, anécdota delirante y carcajada colectiva. «¿Has venido a confesarte?», le preguntaba Rosalía nada más comenzar. Y la respuesta de Yolanda Ramos marcó el tono de lo que estaba por venir: «Hay que hablar de un cabrón, ¿no?». A partir de ahí, diez minutos de relato en los que la humorista tiró de memoria, exageración y verdad incómoda para construir una historia que fue creciendo entre risas. Desde una amiga con el «corazón muy roto» hasta su propio encuentro con un hombre que describió sin filtros: «Un imbécil... Un pelo como las raíces que tienen las cebollas». El Palau Sant Jordi, completamente entregado, reaccionaba a cada giro del relato. Porque no era solo lo que contaba, sino cómo lo contaba: alternando castellano y catalán, con ese tempo cómico que domina. Y en medio de la historia, una advertencia que ya es meme instantáneo: «No te fíes de hombres que tienen cosas encima del armario. Tienen un pasado oscuro y un futuro incierto». El clímax llegó con una escena que ya forma parte del imaginario del tour. Yolanda relató cómo, tras irse a casa de ese hombre, todo dio un giro inesperado: «Pensé: 'Yolanda, te vas a follar a un hámster', pero me daba morbo». Lo que vino después fue aún más surrealista. «Viene con un vaso de agua y una maquinilla. Me empieza a depilar», contó ante un pabellón que ya no podía contener la risa. Y remató con el desenlace: «Me comí todos mis pelos». La reacción fue inmediata. Aplausos, carcajadas y una Rosalía que, lejos de frenar la historia, la abrazó para convertirla en cierre perfecto: «Esto fue un encuentro entre dos perlas». Pero no se quedó ahí. La cantante añadió una conclusión que ya corre entre los fans: «Moraleja: nunca te acuestes con un músico». Este fue solo el primero de los cuatro conciertos que Rosalía ofrecerá en su ciudad, todos con entradas agotadas. Y si algo quedó claro tras la intervención de Yolanda Ramos es que el listón está alto. Antes, en Madrid, ya habían pasado por ese confesionario nombres como Aitana o Esty Quesada. En Lisboa, la futbolista Kika Nazareth. Ahora, Barcelona abre su propio capítulo. Y la pregunta es inevitable: ¿quién será el próximo en sentarse frente a la cantante?
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