COPE
El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha valorado la decisión del Consejo de Ministros sobre la regularización extraordinaria de migrantes. Lo ha hecho en el marco de un encuentro en la Fundación Pablo VI junto a la portavoz adjunta del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo. Argüello ha mostrado su apoyo a la medida aprobada por el Gobierno, pero ha criticado el modo en el que se ha llevado a cabo. Basándose en la labor de Cáritas, ha destacado la situación de miles de personas que, estando integradas en la vida vecinal y escolar, se ven obligadas a trabajar "en negro". Ante la aprobación del nuevo decreto, el arzobispo de Valladolid confía en que esto pueda ayudar a estas personas a “consolidar su situación en España” y a ser tratadas con la “dignidad” que merecen. Sin embargo, Argüello ha criticado que el Gobierno haya optado por la vía del decreto, eludiendo el debate en las Cortes que proponía la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) respaldada por la Iglesia. “Es una pena que la ILP no fuera acogida como tal”, ha lamentado, señalando que este cauce habría permitido un diálogo profundo entre las fuerzas políticas. Según Argüello, este asunto debería haber dado pie a un “acuerdo de Estado". El presidente de la CEE ha situado este debate en el contexto del “invierno demográfico” europeo, que genera una necesidad de acogida frente a las crisis que obligan a las personas a salir de sus países. Frente a las advertencias de Cayetana Álvarez de Toledo sobre un posible "efecto llamada", Argüello defendió una posición que no es "ingenua" y que exige combatir a las mafias y trabajar en los países de origen. Finalmente, el arzobispo de Valladolid ha pedido recuperar la “amistad civil” y el diálogo conjunto para evitar que temas fundamentales como la migración sean utilizados como herramientas de división política.
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