Cope Zaragoza
El sábado 18 abril, la música sonará de una forma diferente en el salón de actos Gómez Durán del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. A las 12:00 horas, la Escuela de Música Alicia Emma de Astillero ofrecerá un concierto benéfico a favor de Amara Cantabria, la asociación de padres de niños con cáncer. El objetivo es transformar el arte en un abrazo, cambiando el sonido de las máquinas por melodías en directo para los pequeños y sus familias. La idea surge de años de relación entre el director de la escuela, el musicólogo Daniel Jablonski, y la asociación. En una entrevista en 'Herrera en COPE + Cantabria', Jablonski explica que querían ofrecer "una sonrisa, una distracción del día a día" dentro del ingreso hospitalario. El concierto busca llevar la música a "otro nivel, a modo más de terapia". Además, la recaudación se destinará a cubrir gastos de Amara Cantabria, como el sueldo de su psicóloga en planta, Noelia, o la compra de "tiritas que llevan Spiderman o llevan Wonder Woman para los peques". Para los organizadores, más que aprender, esta experiencia trata de "entender el momento" y "colaborar". Jablonski subraya la importancia de "bajar la música al barro" para hacer la vida más fácil a quienes se enfrentan a un problema vital. "Creemos que la música es una parte fundamental de tratamiento a nivel psicológico dentro de un proceso tan tan duro como es estar ingresado por un cáncer, una leucemia o un linfoma", afirma el director. Esta iniciativa no es un hecho aislado. La colaboración entre la escuela y la asociación incluye también talleres de musicoterapia dirigidos por la profesora Marta Suárez en la décima planta de Valdecilla. La acogida, según Jablonski, ha sido "espectacular" tanto por parte de los pacientes como de sus familiares, demostrando el poder de la música para canalizar el dolor, la esperanza y la incertidumbre. La reacción en estas sesiones se desarrolla en dos fases: primero, "una sonrisa de sorpresa", y después, la emoción. Jauloski describe cómo han visto "lágrimas de felicidad" en los familiares, al comprobar que sus hijos, pese al momento difícil, viven una experiencia positiva. Es la constatación de que "se está haciendo todo lo posible porque pasen un buen momento a nivel psicológico, cosa que es realmente importantísimo". Detrás del concierto hay un intenso trabajo de los 25 músicos que componen la orquesta. El repertorio es un popurrí de una hora y diez minutos que va "de temas de rock a algún tema de soul, con siempre bandas sonoras" y un toque de jazz. El formato, completamente acústico con violonchelos, violines o guitarras clásicas, promete un concierto "muy bonito de ver por la sencillez del momento". La orquesta destaca por ser intergeneracional, con miembros que van desde los más jóvenes, como María, hasta jubilados como Antonio. Para Jablonski, la palabra que define a los músicos es "sincero". “Van por un motivo muy claro y están convencidos de que la sanidad pública tiene que funcionar guay, y de que asociaciones como AMARA ayudan a reforzar aquellos ámbitos en los que el sistema no siempre llega, por lo que también es necesario apoyarlas”, señala. La entrada al concierto es libre y no requiere reserva. Quienes deseen colaborar podrán realizar una donación allí mismo, en la entrada norte del hospital. Jablonski garantiza que todo lo recaudado "va a ser íntegramente para Amara y lo gestiona estupendamente", animando a la gente a asistir porque "la música no entiende de fronteras" y es un momento para llenarse de "buenas vibraciones".
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