Cope Zaragoza
Hay carreras que, sin hacer mucho ruido, dejan una profunda huella. Es el caso de la actriz valenciana Belén Riquelme, una artista sólida y versátil que ha construido un camino honesto desde el teatro más íntimo hasta el cine contemporáneo. En su reciente paso por el espacio 'Gente que cuenta' de 'Mediodía COPE MÁS Valencia', conducido por Carles Villeta, Riquelme ha repasado su trayectoria, que ahora suma un capítulo especial: su participación en el universo del cineasta español más internacional. El talento de Belén Riquelme forma parte de la nueva película de Pedro Almodóvar, 'Amarga Navidad'. La actriz ha descrito la experiencia como "muy loca y muy emocionante", destacando la particular forma de trabajar del director. "Él trabaja con la verdad absoluta", ha afirmado Riquelme. El cineasta busca la emoción genuina, hasta el punto de conmoverse él mismo durante el rodaje. "Hubo un momento que me decía, 'Belén, se nota cómo los miras, cómo les estás viendo', y él se emocionaba diciéndolo", ha confesado la actriz. Lejos de imponer, Almodóvar guía al elenco de una forma orgánica. "Él sabe muy bien lo que quiere y te lo da, él se convierte en tu personaje y luego tú fluyes", ha explicado sobre un proceso en el que sintió que el director le dio libertad para jugar dentro de su lenguaje. El camino hasta el rodaje comenzó en Valencia, cuando Natalia Bou, encargada de una primera fase del casting, la vio en su espectáculo de cabaret. Posteriormente, realizó la prueba final en Madrid con las directoras de casting. La vocación de Riquelme nació en la infancia, viendo clásicos del cine en televisión. "Veía a Gilda, veía 'Lo que el viento se llevó', y decía, "yo quiero esto'", ha recordado. Sin embargo, su primer deseo fue frenado por su familia con la advertencia de que Marisol "había sido un juguete roto". No fue hasta los 21 años cuando, tras un primer trabajo como cantante, decidió ignorar los miedos y empezar a formarse en arte dramático en Valencia. Lo que más le atrajo de la interpretación fue "la necesidad de expresarme y convertirme en otras personas" para así "poder vivir mil vidas". Aunque su sueño inicial era el cine, la falta de opciones en la Valencia de entonces la llevó a los escenarios. "Me enamoré del teatro profundamente", ha asegurado. Para ella, el teatro representa el contacto directo con el público y la esencia viva de la interpretación, una autenticidad que el público busca ahora huyendo de las pantallas. Sus primeros pasos en el cine coincidieron con la crisis económica, un contexto que vio nacer el movimiento 'Little Secret Film'. Se trataba de un "juego" creativo para hacer películas de forma ágil y colaborativa, con reglas como rodar en 24 horas y guiones co-creados por los actores. Esa experiencia en el cine independiente le permitió comprender el medio desde dentro y le aportó "mucha frescura". Tanto es así que, años después, decidió estudiar cine en Madrid para entender "cómo se hacían las películas por dentro". Esa libertad creativa es la que ahora explora en su propio espectáculo, 'Limbo Cabaret', donde canta, actúa, escribe y dirige junto al pianista Gilberto Aubán. Riquelme ha explicado que su propósito con este show era "aprender del error", permitiéndose un espacio donde la equivocación es parte del juego. "Las mejores gags de comedia que he conseguido han sido en base a una cosa que yo en el fondo sabía que era un error", ha revelado. Actualmente, la actriz se encuentra preparando la próxima función, que tendrá lugar el 19 de abril en el Teatro Pavón de Madrid.
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