Collector
León XIV ya mira a Camerún, su segundo destino en la gira africana: El país arrastra una década de inestabilidad social | Collector
León XIV ya mira a Camerún, su segundo destino en la gira africana: El país arrastra una década de inestabilidad social
COPE

León XIV ya mira a Camerún, su segundo destino en la gira africana: El país arrastra una década de inestabilidad social

León XIV pone punto y final este miércoles a su estancia en Argelia para poner rumbo a Camerún, el segundo de los cuatro países que incluye su viaje apostólico del Pontífice al continente africano. La etapa en el país camerunés, donde León XIV permanecerá hasta el sábado 18, ha sido la más complicada de organizar, sobre todo porque el territorio continúa atravesando inestabilidad social tras las protestas que han seguido a las elecciones del pasado octubre, cuando volvió a ganar el actual presidente Paul Biya, de 93 años, en el poder desde 1982. En el origen de los desencuentros violentos está la llamada “crisis anglófona” que sacude el país desde 2016. Los disturbios también han afectado a la Iglesia Católica. León XIV expresó en noviembre pasado su profunda preocupación por el secuestro de sacerdotes y estudiantes en las regiones de habla inglesa y pidió que las iglesias y las escuelas sigan siendo lugares seguros. Un 38% de los 30 millones de habitantes de Camerún son católicos y un 25% cristianos de otras denominaciones. Casi un 20 % son musulmanes y un 16 % practican religiones tradicionales. Juan Pablo II visitó este país en 1985 y Benedicto XVI en 2009. Uno de los momentos más destacados y simbólicos de su estancia en Camerún será la visita a Bamenda, en el noroeste anglófono, epicentro del conflicto armado que enfrenta desde hace casi una década al gobierno y a grupos separatistas. Allí, sin duda el Papa realizará un llamamiento a la paz. Para entender el origen de la crisis tenemos que remontarnos al final de la Primera Guerra Mundial,cuando Camerún fue dividido en dos partes: una bajo mandato británico y la otra bajo mandato francés. La parte francófona se independizó en 1960, mientras que la anglófona lo hizo en 1961. Con el paso del tiempo tras varias decisiones políticas la población anglófona se sintió progresivamente marginada y temió la desaparición de su especificidad jurídica y cultural. La grave crisis comenzó en 2016 con una huelga de abogados y profesores que se oponían al nombramiento de jueces francófonos en las regiones anglófonas. Las manifestaciones fueron reprimidas por el gobierno camerunés y a ellas siguieron episodios de violencia. En octubre de 2017, los separatistas anglófonos proclamaron la República de Ambazonia. Desde entonces ha estallado un conflicto cuyo coste humano es devastador. Ambas partes en guerra están utilizando la educación como arma. En Camerún, la educación pública es una prerrogativa del Estado. Por ello, al atacar las escuelas, los grupos armados apuntan principalmente al símbolo de una institución estatal. El francés y el inglés son las dos lenguas oficiales y gozan de igual estatus. Sin embargo, el francés se utiliza mucho más que el inglés, alimentando así el sentimiento de marginación entre los cameruneses anglófonos. Desde 2017, más de 700.000 niños se han visto obligados a abandonar la escuela y más de 1,5 millones de personas necesitan asistencia humanitaria en las regiones anglófonas. Tanto los separatistas como las fuerzas gubernamentales han perpetrado ataques dirigidos contra instalaciones sanitarias y trabajadores humanitarios, reduciendo en gran medida el acceso a la atención médica y obligando a varias organizaciones humanitarias internacionales a suspender sus operaciones. El conflicto, además, ha degenerado en una auténtica industria criminal basada sobre todo en los secuestros con fines de extorsión. Con el pretexto de financiar la causa independentista, bandas criminales secuestran a personas comunes exigiendo a sus familias sumas de dinero a cambio de su liberación. Los últimos datos disponibles corresponden a 2024, con 450 casos de secuestros registrados. Entre las personas secuestradas hay también sacerdotes. Cabe recordar el secuestro del difunto cardenal Christian Tumi, arzobispo emérito de Duala, en 2020, quien se había mostrado dispuesto a mediar entre el gobierno y los independentistas. Además, los independentistas, conocidos como “Amba boys”, han impuesto a las poblaciones locales un “impuesto revolucionario” mensual de 10.000 francos para los hombres y de 5.000 para las mujeres (7,50 euros). En esta situación, la comunidad eclesial continúa, a pesar de las muchas dificultades, su labor de evangelización, y las instituciones y representantes de la Iglesia católica tratan de desempeñar una labor de mediación. A pesar de la violencia, en la archidiócesis de Bamenda no he cerrado ninguna parroquia. El miércoles 15 de abril aterrizará en Yaundé por la tarde. Tras la visita de cortesía a Paul Biya, el presidente de 93 años que lleva más de cuarenta en el cargo, el Papa se reunirá con las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, para después detenerse en el orfanato Ngul Zamba. Muy significativa será la jornada del jueves 16 de abril, en la que León XIV se trasladará a Bamenda, en la región anglófona del noroeste asolada por uno de los conflictos más olvidados del mundo. Allí el pontífice celebrará un encuentro por la paz y presidirá una misa en el aeropuerto internacional. El viernes 17 de abril será el turno de Duala, la capital económica de Camerún, donde el Papa presidirá otra celebración eucarística en el estadio, visitará a los enfermos en el hospital católico Saint Paul y se reunirá con la comunidad universitaria en la Universidad Católica de África Central.

Go to News Site