ABC
Estamos asistiendo, probablemente, al renacer de Elle Fanning como actriz ya (casi) consagrada. Su presencia en los proyectos del momento es la constatación de una trayectoria que empezó demasiado pronto y que, como ocurre en contadas ocasiones, ha sabido esquivar el desgaste del tiempo. La vimos crecer (literalmente) en películas como 'Super 8' o 'Somewhere', y antes incluso como esa niña que aparecía en segundo plano en títulos donde aún no sabíamos que acabaría ocupando el centro del encuadre. Después llegarían trabajos como 'Maléfica', donde su presencia ya empezaba a ser una certeza, y 'Valor sentimental', el proyecto más reciente que le ha valido una nominación al Oscar. Y ahora, entre risas incómodas y dramas muy contemporáneos, la vemos al frente de 'Margot tiene problemas de dinero', la nueva apuesta de Apple TV+. La serie sigue a una joven que intenta sostenerse en un momento en el que todo parece ir en contra: el dinero no alcanza, las decisiones pesan más de la cuenta y la vida adulta se presenta sin manual de instrucciones . Entre la crianza y la urgencia diaria por llegar a fin de mes, la protagonista se mueve en un terreno inestable donde cada elección abre una nueva grieta. En ese contexto, internet aparece como una salida inesperada, una puerta que promete ingresos rápidos pero que también arrastra consigo nuevas formas de exposición y riesgo. A partir de ahí, la serie se adentra en un retrato de la precariedad contemporánea: trabajos inestables, presión constante y la sensación de que todo, incluso la intimidad, puede convertirse en moneda de cambio. Hay en ella algo de comedia de enredos y también de drama social, un equilibrio que recuerda a esas series de siempre que sabían mezclar ligereza y profundidad sin subrayados innecesarios. No es casualidad. Al frente está David E. Kelley, un nombre que lleva décadas afinando ese tono. De su mano salieron títulos como 'Los Practicantes' o 'Big Little Lies'. En ese sentido, la serie pone sobre la mesa algo más que una historia individual: habla, de forma directa, de la generación de los jóvenes de hoy. Y no solo porque la encarne Fanning con 28 años, sino porque su protagonista recurre a plataformas como OnlyFans para pagar pañales. OnlyFans, más allá de cualquier juicio moral, es una realidad innegable, un síntoma de época que la ficción ha empezado a incorporar con naturalidad . Aquí se hace desde una clave de humor, casi desde la ironía, entendiendo que lo extraordinario se ha vuelto cotidiano. Pero no es la única forma de abordarlo. En la última temporada de 'Euphoria', el personaje de Cassie Howard, interpretado por Sydney Sweeney, exploraba territorios mucho más incómodos, donde la exposición del cuerpo y la necesidad de validación se convertían en una espiral difícil de sostener. Dos miradas, dos tonos, una misma realidad filtrada por sensibilidades distintas. Y es precisamente ahí donde se hace evidente que poco tienen que ver ambas aproximaciones, del mismo modo que poco tienen que ver las actrices que las encarnan, aunque compartan edad y un inicio precoz en la industria. Sydney Sweeney ha construido su carrera desde una intensidad incómoda, eligiendo personajes que habitan en los márgenes emocionales y que rara vez buscan la simpatía del espectador. Su recorrido, de 'The White Lotus' a 'Euphoria', es el de una actriz que ha encontrado su lugar en relatos más oscuros, más tensos, donde la fragilidad es también una forma de violencia. Elle Fanning en cambio ha seguido otro camino. Su transición de niña prodigio a actriz adulta ha sido menos abrupta. Ha alternado cine de autor y las grandes producciones sin perder nunca cierta cualidad etérea que la diferencia de sus contemporáneas. Su trabajo es continuo; testigos somos en 'Valor sentimental'. Y eso, en una industria obsesionada con las reinvenciones drásticas, es a veces una rareza. 'Margot tiene problemas de dinero' no es su primer gran papel adulto , pero sí uno que parece condensar todo lo anterior: la intuición de la actriz que empezó demasiado pronto, la experiencia acumulada sin hacer ruido y la capacidad de moverse entre el drama y la comedia conmoviendo y haciendo reír a partes iguales. Hay algo en su interpretación de lo nuevo de Apple TV`+ que remite a esa idea de «renacer» sin que haya habido realmente una desaparición previa, aunque nunca se fue.
Go to News Site