COPE
Gastar una gran cantidad de dinero en comida cada mes es una situación común, pero no para Ina Mattila, una joven de 28 años que consigue vivir con solo 120 euros mensuales para la cesta de la compra. Esto se traduce en un gasto diario de apenas 4 euros, un presupuesto ajustado con el que busca alcanzar la independencia financiera a los 35 años. Mattila ha explicado su método a la revista Kotiliesi. Para Ina, la clave principal es que las comidas diarias sean sencillas y preparadas por ella misma. Esto implica no comprar productos precocinados ni semielaborados, y optar por adquirir los alimentos sin sazonar para hacerlo en casa, una opción que considera más económica. "Incluso los platos más sencillos pueden ser deliciosos si se sazonan bien", afirma. Su menú diario se basa en platos caseros como la sopa de guisantes, la pasta boloñesa o el chili con carne. Además de cocinar, ahorra horneando su propio pan, ya que una bandeja de panecillos de trigo le cuesta solo 40 céntimos como máximo. Otro de los pilares de su ahorro es evitar las compras impulsivas. Para lograrlo, Ina compra casi siempre los mismos productos, lo que facilita la visita al supermercado y reduce el gasto. "En realidad, siempre tengo las mismas cosas en la nevera y el congelador", explica. Sus cinco básicos de despensa son la harina de soja, los huevos, las lentejas, la avena y los frijoles. Prestar atención al precio por kilo es fundamental, ya que puede haber grandes diferencias entre marcas. Ina asegura que no le importan las marcas y casi siempre elige el producto más económico. También compra frutas y verduras de temporada y recomienda revisar la sección de congelados, donde a veces se encuentran opciones más baratas, como los espárragos o la coliflor. Aunque es omnívora, Ina Mattila prioriza las opciones vegetarianas y consume carne con moderación. La harina de soja es uno de sus grandes aliados, ya que es más barata que la carne y la sustituye fácilmente. "Por ejemplo, en el chili con carne, suelo poner 100 gramos de carne picada y sustituir el resto por sémola de soja. No creo que el sabor cambie mucho, pero el precio es mucho más económico", aconseja.
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