El Plural
La guerra de Irán está haciendo temblar el escenario internacional. Sus efectos están llegando a numerosos ámbitos, empezando por el más importante, siendo el daño que está ejerciendo sobre la población civil y el riesgo que supone para multitud de personas de países involucrados en el conflicto, así como también se extiende a otros aspectos entre los que se hallan las vulneraciones del derecho internacional, que esté provocando una enorme tensión en instituciones como la ONU o la OTAN o la preocupación que deja de cara al futuro ante los precedentes que se están sentando. No obstante, entre otros tantos, uno de los aspectos en los que más influencia está ejerciendo es en la economía mundial. Prácticamente, la totalidad de las miradas están puestas a día de hoy en el Estrecho de Ormuz, un paso marítimo que, a pesar de la importancia que posee, ni mucho menos copaba la cantidad de titulares que en las últimas semanas está dejando. Nerviosismo en Asia y Europa: empieza a faltar combustible De sobra es conocida ya la cifra, por este enclave que divide el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán circula, o más bien circulaba hasta el inicio de la guerra, el 20% del petróleo mundial. No obstante, con el inicio del conflicto bélico, Irán decidió bloquear el Estrecho de Ormuz como medida de presión, algo que está poniendo en jaque a numerosos países de todo el mundo que, ante la cantidad de tiempo que se viene extendiendo el cierre de este paso marítimo, empiezan a estar seriamente preocupados por el suministro de combustibles, que cada vez más se acerca a la palabra "escasez". Esta situación está impulsando un sustancial incremento de los precios, básicamente debido a la ley de oferta y demanda. Así, está derivando en un aumento generalizado de los costes que influye seriamente en los mercados y que, en lo referido al bolsillo del ciudadano, trae consigo una inflación notable. Sobre todo, se está dejando notar en Asia, muy dependiente del petróleo de Oriente Medio y en numerosos países de Europa. Ejemplo de ello es Francia, donde las gasolineras han vivido ya escasez de carburantes. No solo eso, sino que en los grandes aeropuertos preocupa ya seriamente las grandes dificultades que están encontrando para acceder al queroseno. A pesar del cierre de Ormuz, España en lo referido al suministro de combustible no se encuentra preocupada en estos momentos. Abastecida, principalmente, por el petróleo procedente de América, el país cuenta con un total de nueve refinerías que producen más de un millón y medio de barriles al día. Es decir, no solo es capaz de cubrir la demanda del territorio sino que exporta combustibles a otros países. Entonces, si se da esta situación, ¿por qué sufre los precios al alza en las gasolineras? España produce grandes cantidades de gasolina y diésel, pero para ello necesita crudo Si en la cadena de suministros uno de los primeros eslabones sube en gran medida el precio, el incremento de los costes experimentará progresión...
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