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Aunque a simple vista pase desapercibida, la distribución de una vivienda puede tiene un profundo impacto, tanto positivo como negativo, en nuestra vida cotidiana. Esa es la teoría de que transmite el Feng Shui , una disciplina milenaria de origen chino cuyo enfoque se basa en el equilibrio de los elementos y en permitir que la energía vital, conocida como Chi, circule sin obstáculos dentro del hogar. Con esta armonización se consigue, según esta corriente, influir positivamente en aspectos como la salud, las relaciones o la economía. El último es uno de los que más preocupan a los ciudadanos, especialmente por el contexto de subida de precios en el que nos encontramos. A veces, el dinero parece desvanecerse conforme llega a nuestra cuenta bancaria. Gastos fijos e imprevistos pueden hacer que desaparezca antes de que lo disfrutemos. Para Kike Clavería, arquitecto y asesor de Feng Shui, esa sensación está relacionada con un punto muy concreto de la vivienda que, según él, actúa como un auténtico sumidero energético. «En tu casa hay un espacio que dependiendo dónde esté colocado, así va a ser tu relación con la energía del dinero», advierte el Clavería. «Este espacio son los baños», revela inmediatamente después. En este sentido, explica que «los baños tienen una energía drenante, agua que se va por los desagües, tuberías y estas fugas de agua están muy relacionadas con la energía del dinero». No obstante, aclara, más que la habitación en sí, la clave es su ubicación. En concreto, hay dos localizaciones en las que el experto desaconseja no colocar los baños. El primero de ellos es «justo enfrente de la puerta de entrada». De esta forma, detalla, «el dinero, la energía del dinero, nada más entrar por tu casa, se marcha por los desagües del baño». El segundo lugar donde no debe estar situado el baño es en el centro de la casa: «Es el corazón de la casa y tener una energía drenante en el corazón de cualquier espacio, va a hacer que se resienta mucho tu economía». Aunque evitar poner los baños en estas ubicaciones es lo ideal para evitar estas fugas de dinero, a veces no es posible hacerlo porque la distribución viene dada, especialmente en los casos de alquiler en los que no se puede reformar. Por eso, el experto propone tres sencillos «ajustes» que se pueden realizar «para empezar a frenar ese drenaje de la energía del dinero». Lejos del misticismo que muchos pueden pensar que hay detrás del Feng Shui, el experto afirma que no se trata de magia, sino de «coherencia energética». «Cuando tu casa deja de perder energía, tú también dejas de perder dinero», resume.
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