COPE
En el instituto Menéndez Pidal de Avilés, dos recreos a la semana suena rock and roll. Bajo la batuta del profesor Juan Carlos Rodríguez Legazpi, un grupo de alumnos ha cambiado el patio por el aula de música para ensayar, aprender a tocar instrumentos y montar un pequeño grupo. "Cuando propusieron hacer cosas en los recreos, yo dije que podía organizar eso, llevo toda la vida tocando", ha explicado el profesor en una entrevista en COPE Avilés. La iniciativa ha sido uno de los casos presentados en la jornada 'Recreos que incluyen. Evidencia, diseño universal y buenas prácticas en contextos naturales' que se ha celebrado en el Centro Niemeyer y que ha impulsado el CPR de Avilés y Occidente. El proyecto del Menéndez Pidal va más allá de formar una banda, la 'MenéndezPi', como la han bautizado. Es una oportunidad para que los jóvenes exploren su creatividad. "Hay un chico que está en quinto de saxo profesional y le apetecía tocar la batería", comenta Legazpi. El centro cuenta con un aula de música bien equipada con guitarras eléctricas, bajo, teclados y amplificadores. El repertorio es variado y se decide en grupo, algo que también fomenta el debate y las relaciones entre los chavales. Tocan temas de Bob Dylan, Loquillo, Black Sabbath, The Beatles e incluso composiciones propias de los alumnos. El aprendizaje, según el docente, trasciende lo musical: "Tienen que llegar a acuerdos, un elemento que no suele aparecer en los currículums". La experiencia de este instituto avilesino es un reflejo de la reflexión principal de la jornada: la necesidad de repensar los patios para que sean espacios abiertos. En la misma, la especialista en inclusión social e impulsora de Patios Dinámicos Gey Lagar, ha defendido un modelo donde "todo el alumnado participe y disfrute". Para ello, propone aplicar el diseño universal para el aprendizaje, garantizando no solo la accesibilidad física, sino también la comunicativa y sensorial. La clave, según Lagar, es conocer bien al alumnado a través de un buen análisis de necesidades. Observar lo que ocurre durante el recreo es fundamental para detectar posibles casos de marginación o acoso escolar, explica la experta en COPE Avilés: "El patio es el foro social del centro escolar y observarlo te da una radiografía de lo que está pasando, de lo que se cuece, de lo que puede pasar", ha afirmado Lagar. Por ello, insiste en que la solución no es implantar juegos genéricos, sino diseñar propuestas que atraigan específicamente al alumnado que "ahora mismo está en los márgenes del recreo", a menudo por la existencia de barreras en el propio entorno. Para lograr que todos encuentren su lugar, la experta propone una oferta variada que combine diferentes tipos de ocio. Esto incluye deportes como el fútbol, siempre que esté "bien organizado para evitar conflictos", juegos tradicionales, actividades creativas como la pintura, juegos de mesa o circuitos sensoriales. También destaca la importancia de potenciar la naturaleza en patios "cada día más grises". Lagar también señala un reto actual: muchos alumnos practican un "juego más tecnológico" con menos contacto social, por lo que a menudo "hay que enseñarles" los juegos de toda la vida. Además, recuerda que el alumnado con neurodiversidad "necesita acompañamiento en el recreo en muchas ocasiones". La meta es crear patios estimulantes basados en la realidad de cada centro, donde la participación sea un éxito. Cientos de docentes han acudido a esta jornada que reflexiona sobre esos momentos que ocupan una buena parte de la vida de los más jóvenes.
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