INFORMACION
Las elecciones parlamentarias del 12 de abril de 2026 en Hungría han puesto fin a dieciséis años de corrupción institucionalizada, ataques al Estado de Derecho, obstrucción a la integración europea, y hasta colusión con el enemigo (Putin). La derrota de Viktor Orbán no es solo un cambio de gobierno nacional: es un alivio para Ucrania y una gran oportunidad política para toda la Unión. Una ventana que, si no se aprovecha antes de las elecciones presidenciales francesas de abril de 2027, puede volver a cerrarse con la misma rapidez con la que se ha abierto. La victoria aplastante del partido de centro-derecha Tisza, con más de dos tercios de los escaños, supone también una derrota para Moscú, y la internacional reaccionaria de Trump y Le Pen.
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