Cope Zaragoza
Como cada día en 'Herrera en COPE', Carlos Herrera da paso a María José Navarro para contar la 'Historia del Día', que en esta ocasión protagoniza un vecino muy particular de San Sebastián. Se trata de Gorri, un loro de 44 años que se ha convertido en un auténtico personaje en la ciudad y que ha vuelto a casa tras su última y más sonada desaparición el pasado domingo de Pascua. Gorri es el loro de Rafael García Santos, un reconocido crítico gastronómico al que el propio animal llama "Rafa golfo". La fama precede a este loro, en gran parte, por sus continuas escapadas. Cuando ya se habían perdido casi todas las esperanzas de encontrarlo, Gorri fue localizado sano y salvo en Agoncillo (La Rioja), a 150 kilómetros de su hogar en Donosti. A diferencia de otras ocasiones, esta vez la ausencia de Gorri no fue una travesura. Según ha relatado María José Navarro, una persona que no era de San Sebastián lo recogió cuando el loro salió a dar una de sus habituales vueltas y, sin saber de quién se trataba, se lo llevó a su casa en Agoncillo. Allí, el animal ha sido tratado con mimo e incluso "ha vuelto con la manicura hecha", un detalle que muestra el buen cuidado que ha recibido durante su ausencia. La preocupación por Gorri estaba justificada, ya que esta ha sido su escapada número 25. Su dueño, Rafael García Santos, está tan acostumbrado a sus fugas que incluso ha diseñado carteles de "Se busca" al más puro estilo del oeste para facilitar su localización. La noticia de su regreso ha sido celebrada por todos los donostiarras, que en los mercados, tiendas y calles preguntaban por el famoso loro como si de un vecino más se tratara. Ante la posibilidad de una nueva aventura, su dueño ya está pensando en soluciones tecnológicas para evitar futuros sustos. "Después de estas 25 veces me he enterado que se le puede poner un GPS", ha comentado Rafael. "Lo que no sé es si algún veterinario aquí se lo va a poner. Voy a hacer las gestiones, porque estoy seguro que el gorri, después de tantas andanzas, no va a cesar de correrse alguna nueva aventura", ha añadido. Por ahora, Gorri ya está en casa disfrutando de la tortilla de patatas que le prepara Rafael, quizás mientras planea su próxima escapada. Porque, como lo describen quienes le conocen, el loro es muy simpático, pero también "un perla de cuidado", siempre listo para un nuevo viaje.
Go to News Site