ABC
El erudito italiano Pier Jacopo Martello escribía en 1714 que un virtuoso del canto debería ofrecer, en el marco limitado de una sola voz, una variedad comparable a la que se encontraba habitualmente en toda una ópera. Es esa la impresión que nos ofrece, ya de entrada, Jakub Józef Orliński al enfrentarse valientemente a un aria con una nota aguda al principio de la partitura, es decir, estrictamente con lo que hubiese podido calentar en el camerino. Pero además posee un registro sedoso, suave incluso en los agudos, pastoso, 'natural' si se quiere. 'Voi che udite' de la 'Agrippina' haendeliana era ese aria elegida para el inicio, que permitía al cantante afianzarse en el escenario, aunque ya adelantó no poco... Ver Más
Go to News Site