Collector
Olga Fernández, neuróloga: "Es posible detectar el Parkinson sin que el paciente tenga temblor. El síntoma clave es la bradicinesia, que es la lentitud de los movimientos" | Collector
Olga Fernández, neuróloga:
Cope Zaragoza

Olga Fernández, neuróloga: "Es posible detectar el Parkinson sin que el paciente tenga temblor. El síntoma clave es la bradicinesia, que es la lentitud de los movimientos"

La enfermedad de Parkinson afecta en Castilla y León a unas 8.000 personas. Esta enfermedad neurodegenerativa, la segunda más frecuente tras el Alzheimer, tiene una incidencia creciente ligada al envejecimiento de la población, afectando al 2% de los mayores de 65 años y al 4% de los de más de 85. En una entrevista en Cope Castilla y León, la neuróloga Olga Fernández, del Hospital Río Hortega de Valladolid, ha explicado las claves de esta patología. Aunque no es una enfermedad letal, sí condiciona la calidad de vida de los pacientes de forma progresiva. Al contrario de la creencia popular, el temblor no es el síntoma determinante. Según la experta, el síntoma clave en la enfermedad del Parkinson es la bradicinesia, que es la lentitud de los movimientos. "Podemos diagnosticar a una persona de enfermedad de Parkinson sin que tenga temblor", afirma Fernández, pero es imposible hacerlo si no existe esa lentitud. Sobre los tratamientos actuales, la neuróloga aclara que no frenan el avance de la enfermedad al ser "crónica y progresiva". Sin embargo, sí existen terapias para mejorar la calidad de vida y el control de los síntomas. "No tenemos tratamientos curativos de la misma", subraya, "pero sí tenemos y se va avanzando en tratamientos para lograr que el paciente tenga una mejor calidad de vida". Uno de los aspectos más reveladores es que la pérdida de neuronas dopaminérgicas comienza mucho antes de que aparezcan los síntomas motores. La doctora Fernández señala que algunos indicios pueden manifestarse hasta 10 años antes, como el trastorno del sueño REM, donde los pacientes "pueden dar puñetazos, moverse, caerse de la cama". Otros síntomas tempranos incluyen el estreñimiento y la depresión. La causa exacta del Párkinson sigue siendo una incógnita en la mayoría de los casos. Solo entre un 5% y un 10% de los casos son genéticos, mientras que en el resto influyen factores genéticos y ambientales, con una posible relación con la exposición a pesticidas. La enfermedad es más frecuente en hombres que en mujeres en nuestro entorno, aunque no se conoce el motivo exacto. Finalmente, la neuróloga matiza la idea de la detección a edades tempranas. Que el diagnóstico se produzca en personas jóvenes, por debajo de los 40 o 50 años párkinson de inicio precoz, no es lo habitual y activa estudios más exhaustivos. La detección precoz se refiere a diagnosticar la enfermedad en sus primeras fases sintomáticas, algo que ocurre cada vez más gracias a que los pacientes están más concienciados y consultan antes.

Go to News Site