COPE
La Policía Nacional ha desplegado una campaña informativa en A Coruña para prevenir el repunte de e robos en viviendas y trasteros que suele producirse en periodos vacacionales. A través de carteles en autobuses urbanos, centros de mayores y asociaciones vecinales, se difunden consejos para evitar ser víctima de estos delitos. El inspector Alberto Arias, delegado de Participación Ciudadana de la Policía en A Coruña, explica que esta iniciativa forma parte del trabajo preventivo a nivel nacional para evitar la materialización de estas acciones delictivas y saber cómo actuar si llegan a producirse. Lejos de estereotipos, el perfil de los delincuentes ha cambiado. Según el inspector Arias, no se trata de personas con rasgos de exclusión: "No hablamos de de una delincuencia en la que tengamos unos rasgos o unos perfiles de de aislamiento social o marginalidad, sino que, más bien, vamos a encontrar a a personas especializadas con con conocimientos técnicos". Estos individuos pasan desapercibidos gracias a una "apariencia muy convencional", lo que dificulta su identificación por parte de los vecinos. El inspector subraya que estos grupos tienen "conocimientos relacionados con cerrajería, con con sistemas de alarma de videovigilancia. Por lo tanto, vamos a tener en cuenta que las personas que nos encontremos a veces, pues no nos van a llamar especialmente la atención". Por ello, recomienda preguntar a desconocidos en zonas comunes y, ante cualquier sospecha, llamar a la Policía Nacional para que proceda a su identificación. Estos grupos itinerantes, explica Arias, son muy metódicos y buscan actuar siempre en casas vacías para evitar el enfrentamiento directo con los moradores, lo que agravaría sus consecuencias penales. Para asegurarse de que no hay nadie, utilizan diversas técnicas: "Pueden ser llamando a los a los videoporteros, o bien monitorizando los accesos que tienen determinadas puertas o ventanas, simplemente con testigos que les hacen saber si una vivienda está deshabitada". Entre los métodos más comunes se encuentran marcadores casi imperceptibles para los vecinos. "Son son cosas que pueden pasar desapercibidas, si no te fijas en ellas, pero que para para para el delincuente le sirven", advierte el inspector. Se refiera a finos hilos de silicona, pequeños trozos de plástico en el marco de la puerta o incluso imanes para evitar que el portal se cierre por completo, facilitando así su acceso. Una pequeña inversión en seguridad puede ser clave. Alberto Arias destaca que mejorar las cerraduras es una barrera disuasoria muy eficaz. "La mayor parte de las viviendas no tienen bombines de seguridad ni puertas acorazadas", señala. Esta inversión sirve para que, "en caso de que el delincuente tenga que elegir entre una puerta que no le va a dar problemas, que va a ser accesible en cuestión de segundos, y otra que va a tener que estar trabajando con ella, a lo mejor, en una serie de minutos, va a elegir seguramente aquella que le dé menos trabajo". Finalmente, el delegado de Participación Ciudadana recuerda que su labor va más allá de estas campañas. Trabajan en contacto directo con asociaciones vecinales, comerciantes a través del Plan Comercio Seguro, y con los mayores para visibilizar situaciones de vulnerabilidad como el aislamiento social. Además, realizan una importante labor preventiva en centros educativos con charlas y asesoramiento a través del Plan Director.
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