Cope Zaragoza
Un informe de la UCO (Unidad Central Operativa) de la Guardia Civil, desgranado por la periodista de 'OKDIARIO' Irene Tabera en el programa 'El Cascabel' de TRECE, detalla el papel central que jugó Koldo García, el exasesor de José Luis Ábalos, en la trama de compra de mascarillas durante la pandemia. El documento señala que Koldo actuó como la "correa de transmisión" entre la entonces presidenta de Baleares, Francina Armengol, y el empresario Víctor de Aldama para la adquisición de material sanitario. Según la investigación, la relación comercial comienza cuando Koldo García contacta directamente con Francina Armengol. Tras una llamada no atendida, le envía un mensaje de WhatsApp: "Presidenta, reconoces mi número de teléfono, soy Koldo a tu disposición para lo que necesites", iniciándose así el vínculo. La presidenta balear se interesó no solo por la compra de mascarillas, incluidas las infantiles, sino también por la implementación de pruebas PCR en los aeropuertos de las islas. La operativa, sin embargo, resultó fallida. Las mascarillas que la trama facilitó al gobierno balear por casi 4 millones de euros resultaron ser defectuosas, por lo que nunca se pudieron utilizar y quedaron almacenadas en Mallorca. A pesar de ello, la relación continuó, centrada en otros posibles negocios como el control sanitario en las fronteras aeroportuarias. Uno de los puntos más relevantes del informe es un mensaje en el que Armengol explica que se ha puesto en contacto con el entonces ministro de Sanidad, Salvador Illa, para un proyecto de PCR. En la misma comunicación, añade que "si hay leve reticente, pues que había que hablar con Ábalos o con el presi", una figura que la UCO sugiere que podría ser el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La trama no se limitó a la venta de mascarillas, sino que también abarcó el negocio de las pruebas PCR. La influencia de Ábalos fue clave para expandir estas operaciones a nivel internacional. Víctor de Aldama facilitó a Koldo el teléfono del presidente de la República Dominicana, pidiéndole que el ministro le llamara. Gracias a esa gestión, la red consiguió contratos en el país caribeño, donde Aldama afirmaba que "hacía 80.000 euros al día por hacer pruebas PCR en los hoteles de la isla del Caribe", según relató la periodista. El informe también confirma que la trama hizo negocios en Canarias. Un socio de Aldama, Ignacio Díaz, no solo intentó reunirse con Armengol, sino que también ofreció sus servicios al entonces presidente canario, el exministro Ángel Víctor Torres. Un mensaje recogido en el sumario confirma que se llegaron a reunir en el despacho, consolidando la relación comercial. La particularidad de estos acuerdos, a diferencia de otros presidentes autonómicos que rechazaron la oferta, residía en la "influencia de Koldo" y el respaldo del Ministerio de Transportes. La empresa implicada, Soluciones de Gestión, no tenía experiencia previa en el sector sanitario, lo que generó desconfianza en algunos dirigentes. Sin embargo, aquellos con una "relación muy estrecha con Koldo o con Ábalos", como Torres, "se fiaron ciegamente" de la trama, según la información analizada en 'El Cascabel'. Este nivel de confianza se explica en parte por el contexto de la pandemia. Tanto Canarias como Baleares, por su situación geográfica y su dependencia del turismo, demandaban un trato preferente para garantizar la movilidad y la seguridad sanitaria en sus aeropuertos, una necesidad urgente que la trama supo aprovechar.
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