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El dinero parado puede ser uno de los grandes quebraderos de cabeza para miles de ahorradores que, en un contexto de inflación, ven como su capital tiene cada vez menos valor. Ahí es cuando surge la idea de comenzar a invertir y todo puede empezar con una pregunta a la inteligencia artificial. Solo preguntándole a ChatGPT , el asistente reconoce hasta 12 preguntas frecuentes que le hacen quienes quieren comenzar a invertir. Del «dónde debo invertir» al «qué riesgo estoy asumiendo», pasando por el «cuándo debo comenzar». El desconocimiento de los productos, la necesidad de sacar partido al dinero y el tener cualquier respuesta al alcance sin mayor investigación puede ser un problema. De ello ha alertado esta semana la Comisión Nacional del Mercado de Valores ( CNMV ) que ha analizado la capacidad de razonamiento de modelos como ChatGPT, Gemini, DeepSeek y Perplexity en la toma de decisiones de inversión. La CNMV advierte de que el «uso de la IA sin intervención humana conlleva riesgos operativos significativos» y destaca los fallos en el razonamiento o directamente resultados inventados, a lo que se refiere con «alucinaciones». La IA puede confundir entidades y utilizar los datos de empresas equivocadas, fabricar datos, mezclar tablas o errores de agregación y de arrastre, entre otros. Una de las mayores trampas es la fluidez ya que, según el estudio difundido por la CNMC, «genera una falsa impresión de precisión que puede llevar a los usuarios a confiar indebidamente en las recomendaciones de la IA sin comprender sus riesgos». De hecho, alerta de que los modelos llegan a interpretar conceptos fundamentales como un ratio de valoracion bajo como algo negativo en lugar de como una señal de infravaloración. También ocurre al revés, cuando da por buena una inversión que en realidad es mala y eso eleva el riesgo de pérdida de capital. La mayor incidencia de los fallos se da en consultas simples, por lo que el organismo señala que es muy importante la supervisión. El riesgo se incrementa con preguntas del tipo 'qué acciones debo comprar' porque el modelo predictivo es débil y no se diferencian de lo que obtendría un inversor al azar. El peligro más crítico viene porque la IA está diseñada para complacer. De esta manera, sus respuestas son «persuasivas», lo que lleva a los inversores a confiar indebidamente en sus consejos. A pesar de que reconoce los avances en este sentido, lo más recomendable es actuar bajo una guía estructurada y supervisada. De esta manera sí se han encontrado retornos con retornos excesivos por encima del el 3% mensual. Pero este resultado se produce solo cuando el modelo detalla todos us pasos y es supervisado por una persona. Aún así, y aunque cada vez están mejor entrenados, los fallos de razonamiento son recurrentes, según al CNMV. El organismo señala que estas nuevas tecnologías deben estar «ancladas» y simpre basadas en documentos oficiales.
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