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Así es Jaafar Jackson, el protagonista de 'Michael': sobrino del 'Rey del pop' y clon escénico de su tío | Collector
Así es Jaafar Jackson, el protagonista de 'Michael': sobrino del 'Rey del pop' y clon escénico de su tío
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Así es Jaafar Jackson, el protagonista de 'Michael': sobrino del 'Rey del pop' y clon escénico de su tío

Durante años, la leyenda de Michael Jackson ha sobrevivido a todo: al tiempo, a las polémicas, a los homenajes y al peso casi imposible de su propia dimensión. Ahora, cuando el biopic 'Michael' se prepara para aterrizar en los cines el próximo 24 de abril, toda esa atención se concentra en un solo nombre: Jaafar Jackson, el sobrino del 'Rey del Pop', encargado de resucitar en pantalla a una de las figuras más fascinantes y complejas de la historia de la música. No solo por su parecido físico, ni por su apellido, que también pesa. Lo que ha terminado de disparar la expectación es esa sensación casi inquietante de familiaridad que desprende cuando se mueve, cuando posa, cuando se mete en el personaje. Como si, de algún modo, el universo Jackson hubiera encontrado dentro del propio clan a la única persona capaz de asumir semejante desafío sin caer en la simple imitación. Y, sin embargo, Jaafar llega a este momento desde un lugar mucho más delicado de lo que parece: el de alguien que ha crecido bajo un apellido gigantesco, que llevaba años vinculado a la música, pero que jamás había actuado profesionalmente. Por eso, más que un lanzamiento, lo suyo se siente como una prueba de fuego. Jaafar nació en 1996 y es hijo de Jermaine Jackson, uno de los miembros fundadores de 'The Jackson 5'. Es decir, pertenece al núcleo más reconocible de una dinastía artística que ha vivido durante décadas entre escenarios, focos y titulares. Pero lo interesante en su caso no es solo de dónde viene, sino cómo ha intentado encontrar una voz propia dentro de una familia donde casi todo parece ya escrito. Desde niño cantó, bailó y absorbió de manera natural ese lenguaje escénico que en los Jackson casi forma parte del ADN. En 2019 lanzó su primer sencillo, 'Got Me Singing', dejando claro que su ambición no pasaba únicamente por llevar un apellido célebre, sino por construir una carrera en el entretenimiento. Aun así, hasta ahora su figura se había movido en un segundo plano, más cerca de la promesa que del gran salto. Ese gran salto llega con 'Michael', la película dirigida por Antoine Fuqua y producida por Graham King, que recorre la vida del artista desde sus años con Jackson 5 hasta su consagración mundial. Un proyecto inmenso, pensado no solo como película-evento, sino como uno de los estrenos más observados del año. Lo más revelador de Jaafar quizá no esté en la sangre ni en los gestos, sino en cómo gestionó el papel más importante de su vida. Él mismo contó recientemente que mantuvo en secreto durante un año que había sido elegido para interpretar a su tío. Ni siquiera su familia lo sabía. Quería asegurarse antes de compartirlo. Quería sentirse preparado. Quería, en definitiva, no regalarle a nadie una noticia que todavía no sabía si podría sostener. Ese detalle dice mucho del lugar desde el que ha vivido todo este proceso. Según explicó en 'Interview Magazine', nunca quiso ser actor y por eso el trabajo previo fue especialmente duro: clases de interpretación, ensayos, pruebas de cámara, y una inmersión casi obsesiva en los archivos, los movimientos y la psicología de Michael Jackson. Hubo incluso un momento decisivo, cuando se vio caracterizado por primera vez y entendió de golpe el peso de lo que estaba haciendo. En la premiere de Berlín recordó hasta qué punto fue «emocional» y «espiritual» verse completamente transformado en su tío. Una imagen que no solo impresiona a los demás, sino que a él mismo parece haberlo atravesado de lleno. Si alguien tenía que dar el visto bueno, era la familia. Y lo hizo. Katherine Jackson, madre de Michael, respaldó desde el principio la elección de su nieto con una frase que marcó el tono de todo: «Jaafar es la viva imagen de mi hijo. Es maravilloso verlo continuar con el legado de los Jackson como artistas y intérpretes.» Ese apoyo se ha reforzado con las últimas apariciones públicas alrededor del filme. En la premiere internacional de Berlín, celebrada el 10 de abril, buena parte de la familia Jackson acudió para arroparlo: Prince y Bigi, hijos de Michael, junto a Jackie, Marlon y otros miembros del clan. La sensación general fue de cierre de filas y de validación íntima para una película que, inevitablemente, también es un asunto de familia. El propio Antoine Fuqua también ha insistido en esa idea de conexión especial. Ya en 2023 explicó que entre Michael y Jaafar existía una afinidad difícil de explicar en términos puramente técnicos: una «conexión espiritual» que fue determinante para confiarle el papel. En todo esto hay una parte visual imposible de ignorar. El parecido entre Jaafar y Michael, sobre todo en determinadas etapas del personaje, resulta impactante. Pero lo que más se está destacando no es solo la cara, sino la forma de sostener el cuerpo, de deslizarse en escena, de inclinar la cabeza, de tensar el gesto. Esa arquitectura corporal tan reconocible que convirtió a Michael Jackson en un icono instantáneo también parece haber sido estudiada al milímetro por su sobrino. Según reveló 'Reuters' tras la premiere, Jaafar se apoyó en recuerdos personales y en una investigación extensa para intentar ir más allá de la réplica externa. No se trataba solo de copiar un paso o un tono de voz, sino de buscar la esencia de Michael, dentro y fuera del escenario. Y ese ha sido, precisamente, uno de los grandes elogios que está recibiendo: que no parece disfrazado de Michael, sino atravesado por su energía. Aun así, hay algo importante: fuera del personaje, Jaafar también intenta afirmar su propia imagen. En las entrevistas y presentaciones del filme se le ve moverse con una elegancia más sobria, menos teatral, como si tuviera claro que para honrar a Michael no necesita desaparecer del todo dentro de él. La pregunta ahora no es si Jaafar pertenece a los Jackson. Eso es evidente. La cuestión es si esta película será suficiente para lanzarlo como figura propia o si quedará inevitablemente atrapado en la comparación con su tío. Porque ese es el gran riesgo de encarnar a un mito: que el homenaje devore al actor antes de que el actor tenga tiempo de existir. De momento, todo apunta a que él ha entendido bien la magnitud del encargo. No lo ha vivido como una oportunidad ligera, sino como una especie de examen íntimo, artístico y familiar. Y quizá por eso despierta tanta curiosidad: porque en Jaafar no hay solo marketing. Hay esfuerzo, presión, herencia… y también una voluntad muy clara de estar a la altura. En unos días, cuando Michael llegue por fin a los cines, el mundo decidirá si ese parecido y esa conexión bastan. Pero, pase lo que pase, Jaafar Jackson ya ha conseguido algo que parecía casi imposible: que volvamos a mirar a la dinastía Jackson no solo hacia atrás, sino también hacia adelante.

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