La Opinión de Murcia
Si no fuera porque es patético, vergonzoso, indignante y escalofriante lo que se está viviendo estos días en el Tribunal Supremo, sería un sainete de los hermanos Álvarez Quintero, por eso de que su primer éxito fue el ojito derecho, premonición clara de la relación Sánchez-Ábalos.
Go to News Site