ABC
Pilar Lara de la Rosa es alergóloga del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, por lo que tiene conocimiento sobrado de lo que suponen los picos altos de polen en la ciudad. No en vano, ella misma recogió ayer los resultados de las mediciones que recoge la estación ubicada en este centro hospitalario. Esta doctora tiene claro que hay cosas que no se van a cumplir por parte de los alérgicos en el recinto de la Feria, porque van contranatura y porque en Sevilla el protocolo feriante se lleva a rajatabla. «Los métodos barrera en la Feria no se suelen llevar a cabo, pues nadie va a llevar las gafas de so l, la mascarilla, van a ir a cualquier hora del día, incluso más frecuentemente en las horas en las que no se recomienda salir», reconoce la alergóloga. Y todo ello en un recinto que tampoco ayuda a mitigar los efectos del nivel rojo de polen. «En la Feria tenemos un ambiente hostil para los que sufren de alergias. No solo es el polen que está en la atmósfera, sino que también se le añade el albero, ese polvo en suspensión que es irritativo a nivel de la vía respiratoria; o los caballos, que también es muy frecuente la alergia al epitelio de caballo», desgrana Pilar Lara. Para intentar mitigar el nivel de polen y sus efectos en los pacientes a los que les afecta llegada esta fecha, la doctora propone que los pacientes que sufren de estas alergias que «el paciente comience ya su tratamiento para intentar controlar esos síntomas». También muestra su opinión sobre este cóctel alérgico-feriante la doctora Remedios Cárdenas , del Virgen del Rocío, que insiste en que nuestras recomendaciones son «intentar llevar gafas de sol o mantenerse en casa a principio y final de la tarde, o usar mascarilla. ¿Qué pasa? Que ahora con la Feria la gente se tira a la calle y se olvida un poco de toda esa protección ». De esta manera, esta alergóloga pide a los feriantes que sufren con el polen que «tengan cuidado para no tener un broncoespasmo y acabar en urgencias».
Go to News Site