COPE
La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) y los cuerpos consulares acreditados en la isla han celebrado un primer encuentro histórico para estrechar su colaboración. La jornada, definida como un "hito muy importante" por el presidente de la patronal, Javier Vich, busca dar una respuesta conjunta a los retos que plantean los 13 millones de turistas alojados en 2023 y, sobre todo, la creciente presencia de trabajadores internacionales en el sector. El decano del cuerpo consular y cónsul de Francia, Michel Magnier, ha explicado que la iniciativa pretende transformar el organismo en un ente "mucho más pragmático y eficaz", superando su rol meramente protocolario. Para ello, considera clave la alianza con la federación hotelera, a la que ha calificado como la "locomotora de la economía balear", con el fin de mejorar tanto la "experiencia del turista" como la de los trabajadores. Uno de los ejes centrales del encuentro ha sido la integración del capital humano extranjero. Vich ha destacado que la fuerza laboral es "cada vez más extranjera, tanto a nivel europeo como extracomunitario". Por su parte, Magnier ha aportado un dato que refleja la dimensión del fenómeno: en Baleares residen 320.000 personas no españolas, lo que supone casi el 30% de la población total, un porcentaje superior al de otras comunidades como Canarias (25%). El objetivo, según Magnier, es lograr una sociedad "rica en su diversidad, pero lo más homogénea posible". En este sentido, ha sido tajante al afirmar: "No queremos discriminación, pero lo que queremos es integración". El proyecto conjunto busca dar visibilidad y voz a este colectivo para que se sienta partícipe de la sociedad balear. El reciente proceso de regularización de extranjeros también ha estado sobre la mesa. Desde la FEHM, Vich ha asegurado que ven con buenos ojos "cualquier medida que pueda asegurar que la gente que va a ser regularizada no tenga antecedentes penales", si bien ha admitido la "dificultad" de algunos países para emitir dichos certificados. La principal preocupación de los hoteleros es la operativa y evitar problemas en la captación de personal en temporada alta. Magnier ha confirmado que el proceso genera una "presión enorme" y una "sobrecarga de trabajo" en los consulados, especialmente en los de países no comunitarios. Aunque están en contacto con la Delegación del Gobierno, esperan a ver la aplicación práctica para "realizar propuestas de mejora". El decano ha lamentado que el servicio de extranjería en Baleares es un problema histórico: "Es un sistema que siempre se ve desbordado, siempre", por lo que ha pedido a Madrid más medios para la comunidad.
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