ABC
Los empleados de la clínica veterinaria y de la Oficina Estatal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Geología (LUNG) se han acercado a la ballena en un bote de goma, a primera hora de la mañana. «Timmy» lleva ya 18 días varada frente a la costa alemana y se teme por su estado de salud, pero el ministro regional de Medio Ambiente Till Backhaus dice que «está mejor de lo que cabía esperar». El proyecto privado de salvamento de la ballena jorobada, financiado por dos millonarios alemanes, avanza lentamente. Timmy no podrá ser elevada sobre los gigantescos flotadores para ser arrastrada hasta el mar del Norte así sin sufrir daños, hasta el sábado. Mientras un grupo de buzos y veterinarios se ocupan de mantener húmeda la piel de la ballena, en el puerto de Kirchdorf, en la isla de Poel, la actividad es frenética. Un convoy de varios camiones ha hecho llegar al operativo de rescate nuevos botes de goma y material pesado, que ha sido depositado en el pequeño puerto de Kirchdorf, en la isla de Poel. Las grandes máquinas han comenzado ya a ser montadas, al igual que las estructuras de pontones sobre las que llegarán hasta la ballena. El dispositivo de mayor tamaño es una draga que ha sido fijada a la excavadora y que está diseñada para absorber arena y sedimentos, de manera que los flotadores puedan ser instalados más limpiamente, todavía sin inflar, bajo las aletas de la ballena. La excavadora será transportada sobre las estructuras de pontones hasta el lugar en el que reposa Timmy, donde el agua cubre 1,40 centímetros. Una tubería gruesa succionará el agua, gracias a una bomba que logra arrastrar 400 metros cúbicos de arena por hora y pesa entre cuatro y cinco toneladas. El cielo está casi despejado, el agua en la bahía relativamente tranquila. Con el buen tiempo y el fin de semana, comienzan a llegar curiosos y ha sido establecido un perímetro de seguridad que será vigilado por la policía local durante el tiempo que dure el operativo. Hay unas 30 personas acampadas ya en las proximidades y se espera que lleguen más hasta última hora del viernes. Observan constantemente con prismáticos a la ballena y reaccionan incluso con lágrimas ante cualquier quejido o movimiento del cetáceo. La televisión pública alemana ha informado que retransmitirá en directo la evacuación de la ballena, debido al gran interés de la audiencia. A pesar del nuevo retraso del rescate, Backhaus se ha mostrado optimista. «Hemos llegado a la conclusión de que existe la posibilidad de que este proyecto tenga éxito. Queremos aprovecharla y hay que hacerlo con todo el cuidado y todas las precauciones», ha declarado en la rueda de prensa de la mañana, en la que los periodistas se han interesado mucho por el aspecto legal: quién es el responsable si a la ballena le ocurriese algo durante su evacuación. Backhaus ha explicado que quienes presentaron la solicitud para el intento de rescate «son responsables», pero ha añadido que «acompañaremos, controlaremos y supervisaremos todas estas medidas muy de cerca» y, en última instancia, ha reconocido que «yo asumiré cualquier responsabilidad». Janine Bahr van Gemmert, veterinaria de la iniciativa privada y que habitualmente ejerce en la isla de Föhr, ha recalcado en un comunicado de prensa que la ballena jorobada tiene una verdadera posibilidad de sobrevivir. «Sea cual sea el resultado, actuamos con el mejor conocimiento y conciencia para el animal», ha garantizado.
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